Los huevos forman parte de la dieta diaria de millones de familias por su valor nutricional y versatilidad en la cocina, sin embargo, una práctica común podría estar poniendo en riesgo tu salud: lavarlos antes de guardarlos o consumirlos.
La Revista del Consumidor de Profeco fue clara al respecto y desmintió esta creencia con una advertencia:
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Falso. El cascarón del huevo es poroso y está cubierto por una membrana natural llamada cutícula. Si lo lavas y lo guardas, facilitas la entrada de bacterias. Si el cascarón está sucio, límpialo con un paño seco.
De acuerdo con especialistas, eliminar esta capa natural protectora abre la puerta a microorganismos como la Salmonela, una bacteria asociada a infecciones gastrointestinales.
¿Por qué los huevos pueden transmitir Salmonela?
La Salmonela es una bacteria que habita en el tracto intestinal de algunos animales y puede llegar al huevo de dos maneras: desde el interior de la gallina, antes de que se forme la cáscara, o por contacto con heces después de la puesta.
Autoridades sanitarias indican que los síntomas más frecuentes son diarrea, fiebre, vómitos y dolor abdominal, los cuales pueden aparecer entre 12 y 72 horas después del contagio, aunque la mayoría de los casos se resuelve en pocos días, niños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con defensas bajas tienen mayor riesgo de complicaciones.
Además, la contaminación también puede ocurrir por malas prácticas en casa, como manipular huevos crudos y luego tocar alimentos sin lavarse las manos o utilizar superficies sin desinfectar.
Cómo almacenar correctamente los huevos en casa
El manejo adecuado comienza desde el supermercado, especialistas como el doctor en Ingeniería bioquímica, Rafael Carbajal recomiendan elegir huevos limpios, sin grietas ni fisuras, ya que cualquier daño facilita el ingreso de bacterias.
Una vez en casa, estas son las medidas clave para reducir riesgos:
- Refrigerar los huevos a 4 °C o menos.
- Guardarlos dentro de su empaque original, no sueltos.
- Colocarlos en el interior del refrigerador, no en la puerta.
- No dejarlos a temperatura ambiente por periodos prolongados.
- Consumirlos dentro de las cuatro a cinco semanas posteriores a su refrigeración.
Profeco y autoridades sanitarias coinciden en que no se deben lavar antes de guardarlos, si el cascarón está sucio, basta con limpiarlo en seco justo antes de su uso.
La forma correcta de cocinar los huevos para evitar infecciones
La cocción es una de las principales barreras contra la infecciones, y para evitar contaminación cruzada, se recomienda no separar la yema con la cáscara ni hacerlo directamente con las manos, lo ideal es usar utensilios limpios y lavarlos con agua caliente y jabón después de cada uso.
Las recomendaciones básicas incluyen:
- Cocinar los huevos hasta que yema y clara estén firmes.
- Evitar consumir preparaciones con huevo crudo sin pasteurizar.
- Lavar manos y utensilios tras manipularlos.
Tiempos sugeridos de cocción segura:
- Fritos: 2 a 3 minutos por lado.
- Revueltos: hasta que no queden partes líquidas.
- Huevos duros: de 7 a 12 minutos.
- Escalfados: alrededor de 5 minutos.
- Platillos horneados o guisos: temperatura interna mínima de 71 °C.
