Una tragedia familiar sacudió a la ciudad de Puebla la madrugada del viernes 13 de febrero, cuando dos menores y su madre fueron hallados sin vida al interior de su vivienda en la colonia Leobardo Coca.
De acuerdo con los primeros reportes, los hechos ocurrieron en un domicilio particular donde vivían únicamente la mujer, de 37 años, y sus hijos Ingrid, de 12 años, y Joel, de 10, la madre se encontraba incapacitada tras un accidente previo, por lo que debía permanecer en cama y no podía cocinar.
Ante esa situación, los menores decidieron preparar comida para alimentarse y cuidar de ella, sin embargo, una aparente fuga de monóxido de carbono habría provocado la intoxicación que terminó con la vida de los tres.
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¿Qué pasó en la colonia Leobardo Coca en Puebla?
Según la información preliminar difundida por medios locales, los niños encendieron la estufa para calentar alimentos, sin advertir que existía una fuga de gas, posteriormente, se recostaron junto a su madre.
La emanación de monóxido de carbono, un gas incoloro e inodoro, se acumuló en el interior del domicilio, ninguno de los tres volvió a despertar.
Fueron vecinos quienes comenzaron a notar la ausencia de movimiento y, tras la intervención correspondiente, se confirmó el fallecimiento de la mujer y sus dos hijos.
En el lugar solo habitaban ellos tres, por lo que una vecina se encargó de organizar los servicios funerarios.
Síntomas de intoxicación por monóxido de carbono: señales de alerta
La intoxicación por monóxido de carbono afecta principalmente al cerebro y al corazón, uno de los mayores riesgos es que sus síntomas pueden confundirse con una gripe sin fiebre.
Entre los signos más comunes se encuentran:
- Dolor de cabeza.
- Debilidad.
- Mareos.
- Náuseas o vómitos.
- Falta de aire.
- Confusión.
- Visión borrosa.
- Somnolencia.
- Pérdida del control muscular.
- Pérdida del conocimiento.
En exposiciones prolongadas, la falta de oxígeno en el organismo puede resultar fatal.
Así puedes prevenir las fugas de gas
Las autoridades suelen recomendar revisar periódicamente las instalaciones de gas, verificar que las estufas y calentadores funcionen correctamente y mantener ventilación adecuada en espacios cerrados.
El monóxido de carbono no tiene olor ni color, por lo que la única forma de detectarlo oportunamente es mediante dispositivos especializados o mantenimiento preventivo, por el momento, las investigaciones continúan para determinar con precisión las condiciones en que ocurrió la intoxicación.
