Una red de hackers financiada por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) operó dentro de la estructura criminal del grupo liderado por Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, luego de que documentos contables encontrados en una cabaña utilizada como refugio por el líder del cártel revelaran pagos a especialistas informáticos durante diciembre del año pasado para ejecutar ataques cibernéticos, vulnerar sistemas financieros y obtener información de instituciones de seguridad.
La información se desprende de una narconómina atribuida al CJNG que documenta transferencias, gastos operativos y pagos directos a piratas informáticos empleados por la organización criminal, quienes además de recibir salarios también obtenían viáticos, recursos para mantenimiento de equipos y dinero destinado a vehículos utilizados en las operaciones tecnológicas del grupo.
Los registros también revelan el uso de herramientas digitales especializadas para mantener comunicación interna dentro del cártel, particularmente la aplicación de mensajería encriptada Threema, considerada una de las plataformas con mayor nivel de privacidad, la cual era utilizada para la comunicación entre operadores y jefes de plaza.
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La documentación hallada expone cómo el crimen organizado ha extendido sus operaciones más allá del tráfico de drogas, integrando expertos en informática capaces de ejecutar fraudes financieros, infiltrarse en sistemas de vigilancia y facilitar operaciones delictivas a través de internet.
La narconómina de Tapalpa: El hallazgo de los millones destinados a hackers del CJNG
Los documentos contables obtenidos revelan que el CJNG destinó al menos 70 mil pesos para pagar a hackers durante diciembre del año pasado, según los registros incluidos en la llamada narconómina atribuida al grupo criminal.
En la primera semana de ese mes, el cártel destinó 25 mil pesos a uno de estos especialistas informáticos por sus servicios, mientras que otro experto en seguridad digital recibió 45 mil pesos que también se utilizaron para ejecutar esquemas de fraude y extorsión mediante distintos métodos.
Entre los delitos registrados en la documentación aparecen el robo de identidad, fraudes relacionados con tiempos compartidos, asistencia técnica falsa y cobros por adelantado, mecanismos utilizados para obtener dinero de víctimas mediante engaños en internet.
Los registros también incluyen gastos menores relacionados con la operación de estos hackers, entre ellos 5 mil pesos destinados al mantenimiento de equipo y automóvil, además de 3 mil 827 pesos etiquetados como “mandado hacker”, concepto que forma parte de los gastos operativos del grupo.
Halcones digitales: ¿Cómo interviene el cártel las cámaras C5 y radios de la policía?
Autoridades federales han advertido desde hace varios años que organizaciones criminales mexicanas reclutan jóvenes expertos en informática con el objetivo de vulnerar sistemas gubernamentales y obtener información privilegiada.
Este tipo de infiltraciones no sólo permite realizar fraudes digitales, sino también acceder a sistemas de vigilancia que pueden ser utilizados para monitorear movimientos de autoridades o identificar operativos de seguridad.
Un caso que evidencia este patrón ocurrió en junio de 2025, cuando el Departamento de Justicia de Estados Unidos detectó que un hacker vinculado con el Cártel de Sinaloa logró acceder al sistema de cámaras de videovigilancia de la Ciudad de México.
El atacante utilizó ese sistema para seguir a un funcionario del Buró Federal de Investigación (FBI) mientras se encontraba en la capital mexicana y rastrear a las personas con las que sostuvo reuniones.
El lavado invisible: Criptomonedas, fraudes y el movimiento financiero en la Deep Web
Las operaciones digitales del crimen organizado también se extienden a fraudes financieros que operan a escala internacional, un informe de la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol), divulgado en marzo de 2024, advirtió que el CJNG participa en esquemas de fraude global, particularmente en modalidades como suplantación de identidad, estafas sentimentales, asistencia técnica falsa y fraudes realizados mediante telecomunicaciones.
El reporte también señala que algunas redes criminales utilizan víctimas de trata de personas para ejecutar estos fraudes en línea, luego de que sean captadas mediante aplicaciones de mensajería y redes sociales.
La operación Turquesa V, coordinada por Interpol, identificó casos en los que personas eran trasladadas fuera de su país bajo engaños y posteriormente obligadas a participar en fraudes de inversión o estafas sentimentales.
Ciberguerra táctica: La reprogramación de drones artillados por expertos informáticos
El uso de especialistas en tecnología dentro de los cárteles refleja una evolución en las operaciones del crimen organizado, donde las herramientas digitales se han convertido en un componente estratégico para ampliar su capacidad operativa.
Además de facilitar fraudes financieros o espionaje digital, los hackers pueden contribuir a la modificación y programación de dispositivos tecnológicos utilizados por los grupos criminales, incluyendo sistemas de comunicación encriptada o herramientas electrónicas empleadas en operaciones tácticas como drones.
Los registros contables muestran que incluso la adquisición de cuentas para servicios de mensajería encriptada forma parte de los gastos regulares del CJNG, ya que en diciembre del año pasado el grupo desembolsó 4 mil 800 pesos para pagar 25 cuentas de la aplicación Threema.
