Nemesio Oseguera Cervantes, "El Mencho", el líder criminal identificado por autoridades federales, falleció hace una semana a los 59 años, luego de ser abatido durante un operativo en Tapalpa, Jalisco, y perder la vida a causa de heridas de bala mientras era trasladado para recibir atención médica.
La muerte ocurrió en medio de un despliegue de seguridad que puso fin a una de las búsquedas más prolongadas del país. En el primer balance oficial, se confirmó que el objetivo cayó tras un enfrentamiento armado y no alcanzó a llegar con vida al hospital.
Así lucía "El Mencho" antes de morir, según la IA
Además del desenlace violento, información médica conocida desde años atrás permite entender el estado de salud con el que llegó a ese momento. Nemesio Oseguera Cervantes padecía insuficiencia renal crónica desde al menos 2019, enfermedad que, en su fase avanzada, suele generar un deterioro progresivo y evidente.
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Reportes previos señalaban que requería diálisis regular, probablemente hemodiálisis varias veces por semana, sin que existiera constancia de un trasplante exitoso.
Especialistas consultados explican que la insuficiencia renal crónica en etapas 4 ó 5 provoca una acumulación de toxinas en el organismo que afecta órganos, piel y sistema nervioso.
En personas cercanas a los 60 años, el desgaste físico suele ser marcado, sobre todo cuando el tratamiento es irregular o se presentan complicaciones asociadas.
Debido al daño renal avanzado, "El Mencho" luciria cansado
En la piel, el daño renal avanzado suele reflejarse en un tono amarillento o grisáceo, consecuencia de la acumulación de sustancias que el riñón ya no puede filtrar y de una anemia severa.
La resequedad extrema, la descamación y la picazón constante son frecuentes, al grado de dejar marcas visibles por rascado. En casos críticos, puede aparecer el llamado “frost urémico”, pequeños cristales blanquecinos de urea en zonas como la frente o la nariz.
El rostro de un paciente con este padecimiento tiende a verse demacrado, con mejillas hundidas, ojeras profundas y bolsas pronunciadas bajo los ojos.
La pérdida de masa muscular, conocida como caquexia urémica, da una apariencia de agotamiento permanente. La expresión suele ser de cansancio extremo, con párpados caídos y una mirada ausente, asociada a fatiga y posibles alteraciones neurológicas.
Otro signo común es la hinchazón, o edema, especialmente en piernas, tobillos y pies, que puede avanzar hasta rodillas o muslos. También se presenta inflamación en el rostro, manos y alrededor de los ojos, más notoria por las mañanas. En fases cercanas al fallecimiento, el edema puede generalizarse y extenderse a todo el cuerpo, condición conocida como anasarca.
El estado general se caracteriza por palidez intensa, labios y uñas con tonalidades azuladas o moradas por falta de oxígeno, y una notable pérdida de peso muscular, aunque la hinchazón puede ocultar parcialmente la delgadez. Los ojos suelen verse opacos o vidriosos, con episodios de confusión o somnolencia relacionados con encefalopatía urémica.
La enfermedad de 'El Mencho' lo disminuyó físicamente
El cabello y el vello facial, como bigote o barba, se vuelven quebradizos, secos y escasos, con caída visible. La movilidad también se reduce de forma importante: la mayoría del tiempo se permanece sentado o recostado debido a debilidad muscular, dolor óseo y falta de energía. En etapas finales, algunos pacientes requieren oxígeno suplementario.
A estos síntomas se suman halitosis con olor amoniacal, náuseas frecuentes, vómitos, temblores musculares y episodios de desorientación. Todo este cuadro describe el deterioro típico de una insuficiencia renal crónica terminal.
Así, más allá del operativo que terminó con su vida en Tapalpa, Jalisco, el perfil físico de Nemesio Oseguera ya estaba marcado por una enfermedad prolongada y grave. Lejos de la imagen fuerte que proyectó en años anteriores, los datos médicos apuntan a un hombre profundamente debilitado, afectado por un padecimiento renal avanzado que condicionó sus últimos años.
