SALUD

¿Por qué los adultos mayores no son vacunados contra el sarampión?; esto sabemos

De acuerdo con las autoridades sanitarias, la edad límite para ser inmunizados es 49 años; ¿qué pasa con el resto de la población?

Esta es la razón por la que los adultos mayores no son vacunados contra el sarampión
Esta es la razón por la que los adultos mayores no son vacunados contra el sarampión Créditos: Freepik/Unsplash
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Las campañas de vacunación contra el sarampión en México han dejado una duda frecuente: ¿por qué los adultos mayores no son vacunados? Esta decisión ha generado incluso enfado entre la población, pues consideran que son un grupo vulnerable.

¿Por qué los adultos mayores no son vacunados contra el sarampión?

De acuerdo con Mauricio Rodríguez, titular del Programa de Riesgos Epidemiológicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en entrevista para Aristegui Noticias, los adultos mayores tienen un alto índice de inmunidad contra el sarampión.

Debido a su edad, es altamente posible que estuvieran expuestos al virus en su infancia, en la época donde vacunarse no era tan accesible como ahora. Bajo este rubro, es probable que hayan contraído sarampión y con el paso del tiempo se vuelven inmunes.

La medida de las autoridades considera que todos los mayores de 50 años tienen dicho grado de protección, por lo que es urgente proteger a la población menor de dicho rango.

¿Cuáles personas sí deben vacunarse?

Según indicaciones de la Secretaría de Salud, estos son los grupos que deben aplicarse la vacuna contra el sarampión en este año:

  • Niños de 6 meses a 9 años de edad
  • Niños, adolescentes y adultos de 10 a 49 años
  • Personal educativo y de salud

Asimismo, las personas menores de 50 años que no tengan certeza de haber recibido las dos dosis contra el sarampión también deben aplicarse una nueva dosis.

¿La vacuna del sarampión genera reacciones secundarias?

El efecto más común es un ligero dolor en el brazo vacunado. En un porcentaje bajo, es posible que las personas presenten cierto enrojecimiento en la zona donde se aplicó la vacuna; no es necesario emplear ningún medicamento, pues desaparecen con el tiempo. 

Igualmente con bajo porcentaje, es posible que ciertas personas presenten una fiebre moderada, con escurrimiento nasal, tos y dolor de cabeza. Esto puede surgir entre los 5 y 12 días posteriores a la aplicación.