Para proteger realmente a un niño del sarampión en las escuelas en México, el cubrebocas quirúrgico azul no es suficiente; la recomendación científica es el uso de mascarillas N95 o KN95, que filtran más del 90% de las partículas virales y ofrecen el sellado hermético necesario contra un virus que flota en el aire.
¿Por qué los cubrebocas N95 o KN95 son los mejores para prevenir el sarampión?
De acuerdo con IQAir, empresa que evalúa la calidad del aire, los cubrebocas que tienen dichos certificados son los que crean protecciones más certeras contra contaminantes en el aire.
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Según datos de la citada fuente, el cubrebocas N95 protege hasta el 95 por ciento de partículas en el aire. En caso de elegir un N90, la filtración llega hasta el 90 por ciento de los posibles contaminantes como el sarampión.
Además del sarampión, ¿de qué más te protegen los cubrebocas N95?
Estas máscaras, con el mayor grado de protección, cubren contra las siguientes partículas en el aire, además del sarampión: bacterias, virus, polen, moho y polvo del hogar u oficina.
¿Los cubrebocas quirúrgicos azules son inútiles contra el sarampión?
Los cubrebocas quirúrgicos azules, que son los más populares y asequibles, no cuentan con los filtros necesarios para proteger a los niños del sarampión.
El citado artículo menciona que pueden ser funcionales para “reducir la transmisión de gotas infectadas grandes”, pero siempre y cuando se sumen más medidas de protección, como lo es el distanciamiento social.
Este tipo de cubrebocas sirven por períodos muy cortos de tiempo, pues permite que el aire fluya por todos los lados de la máscara. Por estas razones, son las medidas de protección menos fiables.
Ventajas del cubrebocas N95 sobre el quirúrgico azul
Además de lo previamente explicado, este modelo de cubrebocas tiene válvulas especializadas, las cuales ayudan a que la respiración sea natural, pero sin perder el rigor médico.
¿Los niños en México se deben vacunar contra el sarampión?
Los menores de edad se deben vacunar contra el sarampión, principalmente porque son considerados en dos tipos de grupos poblacionales vulnerables.
La vacuna contra el sarampión, aplicada en centros médicos de México, va dirigida a niños de 6 meses hasta 9 años. Asimismo, se recomienda para adolescentes y adultos en el rango de entre 10 a 49 años. La aplicación del activo es gratis e incluso en algunas sedes no es necesario presentar la cartilla de vacunación.
