La presión social, política y mediática rindió frutos. Los tres hermanos Gámez Cuéllar, jóvenes promesas del mariachi que fueron detenidos por ICE junto a sus padres el pasado 25 de febrero, fueron liberados este lunes 9 de marzo tras permanecer casi dos semanas en centros de detención migratoria en Texas.
La noticia fue confirmada por el representante federal Joaquín Castro, quien publicó en su cuenta de X: "La familia Gámez-Cuéllar ha sido liberada. Ahora los estamos llevando para reunirse con su hijo Antonio".
Un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) corroboró la información a CNN, añadiendo que la familia deberá presentarse a registros obligatorios con las autoridades migratorias.
Te podría interesar
- Actos contra migrantes legales
'No son criminales': Bobby Pulido exige liberación de tres hermanos mariachis detenidos en McAllen por ICE
- Comunidad Migrante
Migrante muere en centro de detención de ICE tras infección dental
- Campaña Migratoria
Icónica banda de rock exige a ICE retirar su música de un video en contra de los inmigrantes
La liberación: Dos centros, una familia reunida
Caleb Gámez Cuéllar, de 14 años, y Joshua Gámez Cuéllar, de 12 años, fueron liberados junto a sus padres del Centro Residencial Familiar del Sur de Texas, la polémica instalación ubicada en Dilley. Su hermano mayor, Antonio Gámez Cuéllar, de 18 años, quien había permanecido detenido por separado en el centro de Raymondville, también fue puesto en libertad.
El joven de 18 años apareció en una conferencia de prensa el lunes junto a la representante republicana por Texas, Mónica De La Cruz, afuera de la instalación donde estuvo recluido, en un gesto que evidenció el apoyo bipartidista que despertó el caso .
"Un lugar horrible": El relato del padre
Ya en libertad, Luis Antonio Gámez Martínez, padre de los tres menores, describió su experiencia en el centro de Dilley como "un lugar horrible" y agradeció a todas las personas que alzaron la voz para exigir su liberación.
En entrevista con la afiliada de CNN, KRGV, el hombre insistió en que él y su esposa siempre cumplieron con sus citas judiciales: "Nunca huía, siempre me presentaba".
El padre relató que agentes federales les colocaron un grillete electrónico a él y a su esposa, y les prohibieron viajar a más de 120 kilómetros de su hogar. Pero lo más doloroso, confesó, fue ver cómo se llevaban a su hijo Antonio encadenado hacia otro centro.
Es horrible, no se lo deseo a nadie. Mis hijos son buenas personas, siempre se han dedicado a la escuela.
¿Cómo ingresaron a Estados Unidos?
El caso generó confusión porque, mientras el DHS sostiene que la familia ingresó ilegalmente en 2023 cerca de Brownsville, los abogados defensores y legisladores como Castro aseguran que lo hicieron por la vía legal: a través de la aplicación CBP One, solicitando asilo y presentándose a todas sus citas migratorias.
Efrén C. Olivares, abogado del Centro Nacional de Derecho de Inmigración que representa a Antonio, explicó que el joven fue liberado después de que sus abogados presentaran una solicitud de libertad condicional ante ICE, la cual fue concedida sin necesidad de orden judicial.
Talentos que habían sido reconocidos en el Capitolio
Hace menos de un año, los hermanos Gámez Cuéllar fueron reconocidos en el Capitolio por sus actuaciones con el galardonado grupo Mariachi Oro de la Escuela Secundaria de McAllen. Su talento los había llevado a escenarios tan prestigiosos como el Carnegie Hall y el propio Capitolio, lo que hizo aún más paradójica su detención.
"Donald Trump dijo que iba a perseguir a criminales, no a personas peligrosas. ¿Cómo es posible que estos jóvenes tuvieron la amabilidad de actuar en el Capitolio por invitación de su congresista y ahora están en una prisión?", cuestionó Castro en un video publicado durante el fin de semana.
¿Qué sigue para la familia?
Aunque la familia ya está reunida y en libertad, su situación migratoria sigue pendiente. Deberán presentarse periódicamente ante las autoridades de ICE y continuar con sus procesos de asilo. El caso, que conmovió a la comunidad artística y migrante de Estados Unidos, se suma a una lista creciente de niños y adolescentes atrapados en la ofensiva migratoria del gobierno, como el pequeño Liam Conejo Ramos, de 5 años, cuya imagen con un gorro de conejito dio la vuelta al mundo .
Por ahora, los hermanos Gámez Cuéllar pueden volver a casa, a sus ensayos y a la música que los hizo brillar. Su historia, sin embargo, queda como un símbolo de las contradicciones de un sistema que celebra el talento migrante mientras lo persigue.
