Una familia que cruzó la frontera huyendo de la violencia, que cumplió con cada cita migratoria y cuyos hijos se convirtieron en músicos destacados hasta tocar en el Carnegie Hall, enfrenta ahora la pesadilla de la separación familiar.
Los hermanos Antonio, Caleb y Joshua Gamez-Cuéllar, de 18, 14 y 12 años, fueron detenidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) junto a sus padres el pasado 25 de febrero tras acudir a una cita migratoria de rutina .
Jóvenes promesas del mariachi
Los tres hermanos son estudiantes de la Escuela Secundaria McAllen y forman parte del galardonado grupo Mariachi Oro, una agrupación que ha representado al Valle de Texas en escenarios de prestigio internacional. El Mariachi Oro ha actuado en el Carnegie Hall de Nueva York y en el Capitolio de Estados Unidos, llevando la música mexicana a los recintos más emblemáticos del país .
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Antonio, el mayor, no solo destacaba en el mariachi, sino que recientemente se desempeñó como primer trompetista en un ensamble estatal de mariachi. Joshua, el menor, había avanzado a una semifinal nacional de canto. Su talento los había convertido en figuras queridas y respetadas en la comunidad de McAllen.
Una familia que "hizo todo bien"
Según familiares y documentos compartidos en una colecta comunitaria, la familia Gamez-Cuéllar migró al Valle del Río Grande en 2023 a través del programa CBP One, huyendo de la violencia en San Luis Potosí, México.
Desde entonces, cumplieron con todas sus citas migratorias y pasaron con éxito la entrevista de "temor creíble", el primer filtro para solicitar asilo que permite a los migrantes permanecer en el país mientras su caso avanza en los tribunales.
El 25 de febrero, la familia acudió a una cita programada con ICE. En lugar de una revisión de rutina, fueron detenidos. Antonio fue separado del resto y trasladado al centro de detención El Valle en Raymondville, mientras que sus padres y hermanos menores permanecen en el centro familiar de Dilley, Texas.
Comunidad y figuras políticas exigen justicia
El caso ha provocado una ola de indignación en el Valle del Río Grande. El congresista Vicente González emitió un comunicado exigiendo la liberación de la familia o, al menos, que se les permita permanecer unidos mientras su caso continúa.
"Esta familia siguió el proceso adecuado y los procedimientos correspondientes, y aun así esta administración está intentando separarlos. Son miembros comprobados que contribuyen a nuestra comunidad", declaró González.
La estrella tejana Bobby Pulido, recientemente nominado a la Cámara de Representantes por Texas, también se pronunció en un video: "La verdad es que estos niños no son criminales. Son estudiantes, músicos que creyeron en este país lo suficiente como para seguir las reglas".
La incertidumbre de un futuro truncado
Mientras sus padres permanecen detenidos, los jóvenes no solo enfrentan la angustia de la separación, sino también la interrupción de sus sueños. Según reportes, el grupo Mariachi Oro tuvo que abandonar una competencia debido a la ausencia de los hermanos Gamez-Cuéllar. La comunidad se ha volcado a apoyarlos a través de colectas para cubrir gastos legales y de manutención durante su encierro.
El caso de los hermanos Gamez-Cuéllar se ha convertido en un símbolo de la lucha de las familias migrantes que, habiendo cumplido con la ley, enfrentan la posibilidad de ser separadas y deportadas. Mientras tanto, el destino de Antonio, Caleb, Joshua y sus padres permanece en vilo, a la espera de una resolución judicial y de la presión política que pueda mantenerlos unidos.
