Un hombre de 34 años atacó con un machete a su familia durante la madrugada de este viernes en una vivienda de la localidad de Cabo Blanco, en el municipio de Arona, Tenerife, dejando muerto a su hijo de 10 años, a su pareja gravemente herida y siendo abatido por agentes de la Guardia Civil tras enfrentarse a ellos.
De acuerdo con los primeros reportes oficiales, el suceso ocurrió alrededor de la 01:00 horas, cuando vecinos alertaron a los servicios de emergencia tras escuchar un altercado violento dentro del domicilio, al llegar al lugar, los agentes se encontraron con el agresor armado con un machete, en un estado de gran alteración.
¿Cómo ocurrió el ataque en la vivienda de Arona?
Según la información recabada por las autoridades, el hombre habría agredido primero al menor, quien sufrió heridas mortales en la cabeza con el arma blanca, posteriormente atacó a su pareja, una mujer de 26 años, causándole lesiones graves en distintas partes del cuerpo.
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Cuando los agentes intentaron intervenir, el agresor también los atacó, logrando herir a uno de ellos en un brazo, ante la amenaza directa y la resistencia violenta, los elementos de seguridad hicieron uso de sus armas de fuego, abatiéndolo en el lugar.
Dentro de la vivienda fue localizado el cuerpo del menor, mientras que la mujer fue trasladada de urgencia a un hospital de la isla, donde permanece en estado crítico tras ser sometida a cirugía, el agente lesionado también recibió atención médica y se reporta fuera de peligro.
¿Por qué el hombre atacó a su familia?
Las primeras líneas de investigación señalan que el crimen podría estar relacionado con un episodio de violencia machista, aunque aún no ha sido calificado formalmente como tal, pues las autoridades indicaron que no existían denuncias previas por maltrato ni antecedentes penales del agresor.
El caso es analizado por instancias judiciales locales, mientras que el Tribunal Superior de Justicia de Canarias confirmó que no había registros de procedimientos anteriores entre la pareja, lo que ha generado mayor conmoción por la falta de señales institucionales previas.
Señalan posible violencia vicaria
Especialistas consultados por autoridades españolas advierten que este tipo de hechos puede encuadrarse en dinámicas de violencia vicaria, una forma extrema de agresión en la que los hijos son utilizados para causar daño emocional a la madre.
El crimen ha causado un fuerte impacto social en Tenerife, particularmente entre vecinos que describieron a la familia como reservada y sin conflictos públicos visibles.
