Una fuerte polémica estalló en España luego de que autoridades sanitarias confirmaran que 253 personas, en su mayoría bebés, recibieron vacunas caducadas en centros del Servicio Vasco de Salud (Osakidetza), un hecho que ha provocado reclamos políticos y exigencias de explicaciones públicas.
Aunque el sistema de salud aseguró que no se esperan efectos adversos graves, el caso ha encendido las alertas por presuntas fallas en los controles internos y protocolos de aplicación.
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Vacuna hexavalente caducada fue aplicada en casi todo Euskadi
Osakidetza reconoció que las dosis pertenecen a un lote de la vacuna hexavalente, que protege contra difteria, tétanos, tosferina, poliomielitis, hepatitis B y Haemophilus influenzae tipo B.
De acuerdo con el comunicado oficial, la fecha de caducidad del lote había vencido “recientemente”, pero aun así las vacunas fueron administradas en 12 de las 13 organizaciones sanitarias integradas (OSIs) del País Vasco, lo que prácticamente abarca toda la región.
Autoridades aseguran que no hay riesgo inmediato
Tras conocer el caso, el Servicio Vasco de Salud consultó a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), al Consejo Asesor de Vacunas de Euskadi (CAVE) y al propio fabricante del biológico.
Con base en estas evaluaciones, las autoridades sanitarias señalaron que no se prevén efectos adversos para los pacientes, aunque recomendaron aplicar una nueva dosis de refuerzo para garantizar la protección completa.
Denuncian aplicación de segundas dosis también vencidas
Según la denuncia, en algunos casos incluso se habrían aplicado segundas dosis también caducadas, además de detectar presuntas fallas en la trazabilidad y control de fechas de vencimiento de los lotes.
La parlamentaria Rebeka Ubera aseguró que los menores afectados podrían haber quedado temporalmente desprotegidos frente a seis enfermedades potencialmente graves, lo que calificó como un problema estructural de organización y no un error aislado.
