Luego de que Netflix estrenara" Monstruo: La historia de Jeffrey Dahmer", muchos revivieron el caso de este asesino serial y muchos otros la escucharon por primera vez. Entre los lamentables sucesos que marcaron las décadas de los 80s y 90s, está el caso de un mexicano que fue asesinado por Dahmer.
Se trata del joven Richard Guerrero, el único latino entre las 17 víctimas del asesino serial, quien lamentablemente se convirtiera en la víctima número cuatro de Jeffrey.
Te podría interesar
Richard Guerrero, tenía apenas 22 años cuando fue asesinado de la peor manera en 1988.
¿Cómo Guerrero conoció a Dahmer?
Richard Guerrero, de familia de ascendencia mexicana, conoció a Dahmer a las afueras de un bar en Milwaukee luego de que este le ofreciera dinero a cambio de que se dejara tomar fotos desnudo.
Lo llevó a la casa de su abuela donde lo drogó y lo estranguló. Por horrendo que parezca Jeffrey tuvo relaciones con el cadáver para luego desmembrarlo.
Más lamentable aún es que lo restos de Guerrero nunca fueron encontrados y se sabe de su fallecimiento por el mismo 'asesino serial', quien contó a detalle lo que hizo con su víctima.
Janie Hagen, hermana de Richard contó al Sentinel Journal, un diario local de Milwaukee:
Si él hubiera querido irse, al menos habría llamado a mi madre y le habría hecho saber que todo estaba bien, en lugar de dejarnos en la oscuridad, con mi madre rezando a Dios todos los días para que enviara a su hijo a casa
Durante el juicio condenatorio a Dahmer que se efectuó en el 1992, Janie Hagen se dirigió en español al asesino de su hermano y le gritó:
Eres del diablo, el puro diablo que estaba suelto en las calles de nosotros"
No es la primera vez que los familiares tienen que recordar su doloroso pasado anteriormente se realizaban recorridos turísticos en Milwaukee para mostrar los lugares claves en el caso de Dahmer, lo que evidentemente les dejaba una profunda tristeza e indignación.
"Todo esto abre un montón de viejas heridas, un montón de recuerdos dolorosos. Es el mismo dolor una y otra vez"
La desaparición en 1988 de Richard Guerrero, mexicano asesinado por Dahmer, fue reportada por su familia, pero su hermana fue la única que sospechó que el joven había muerto.