La inteligencia artificial ya no es una promesa futurista, es una herramienta que comienza a integrarse en el día a día de las personas, pero su avance acelerado también abrió una puerta que muchos no estaban preparados para cruzar; hoy, en redes sociales como X, TikTok e Instagram, circulan imágenes, audios y videos que parecen reales, aunque nunca ocurrieron.
El problema no es únicamente tecnológico, es de percepción, los llamados deepfakes (contenidos manipulados mediante redes neuronales que imitan rostros, gestos y voces) han alcanzado un nivel de realismo que desafía incluso a usuarios atentos.
En México, artistas, comunicadores y figuras públicas han encendido alertas ante la clonación de voz, el uso indebido de imagen y la difusión de mensajes falsos con apariencia legítima.
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¿En qué fijarte de un video o imagen para saber si es creado con IA o es real?
Aunque los videos creados con inteligencia artificial son cada vez más sofisticados, todavía dejan rastros, detectarlos exige detenerse y observar detalles que a simple vista pueden parecer insignificantes.
- Uno de los principales focos está en el cuerpo:
- Ojos sin brillo natural.
- Manos con proporciones extrañas.
- Dientes borrosos.
- Piel excesivamente lisa.
- Movimientos rígidos.
- Expresiones que no terminan de sincronizar con la emoción del momento.
La iluminación es otro punto clave:
- Sombras que no coinciden con la fuente de luz.
- Reflejos incoherentes.
- Cambios bruscos en el fondo del video.
En el audio, la señal está en la voz:
- Entonación uniforme.
- Falta de variaciones naturales.
- Sincronización imperfecta entre labios y sonido.
Y hay un detalle que muchos pasan por alto: el origen, si el contenido proviene de cuentas nuevas, sin historial o sin respaldo de medios confiables, la sospecha es razonable, en algunas plataformas, además, aparece la etiqueta “Generado por IA”, una advertencia que no debe ignorarse.
Así puedes verificar la autenticidad de un video o imagen
Identificar un contenido falso no siempre depende del ojo humano, existen herramientas que ayudan a confirmar dudas, la búsqueda inversa es uno de los primeros pasos: capturar una imagen del video y rastrearla en Google o TinEye permite saber si ya existía antes en otro contexto.
También es fundamental verificar la fuente, si el supuesto hecho no aparece en medios reconocidos o cuentas oficiales, podría tratarse de desinformación.
Además, ya existen detectores especializados como Winston AI, ScreenApp AI Video Detector y Deepware, que analizan patrones, texturas y movimientos para calcular la probabilidad de manipulación.
¿Por qué es necesario aprender a identificar la Inteligencia artificial?
El impacto de los deepfakes va más allá del entretenimiento viral, puede afectar reputaciones, manipular procesos sociales e incluso facilitar fraudes, en el contexto mexicano, la discusión ya no es si la tecnología avanza, sino cómo regular su uso para proteger identidad, derechos de autor y confianza pública.
