Las recientes lluvias registradas en la región se reflejan en el nivel del Río Bravo, el cual se mantiene ligeramente crecido, evidenciando la presencia constante de precipitaciones en las últimas semanas, además de que por la fuerza que lleva, no es adecuado ingresar a sus aguas.
Actualmente el afluente registra un nivel aproximado de 66 centímetros, con un gasto de 42 metros cúbicos por segundo, de acuerdo con información proporcionada por el representante de la Comisión Internacional de Límites y Aguas en la localidad,
Ramón Meza González, lo que confirma un incremento moderado en su caudal tras las precipitaciones recientes y condiciones más favorables en comparación con meses anteriores.
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Este comportamiento del río ocurre luego de un episodio registrado semanas atrás, cuando un aumento súbito en el caudal, provocado por lluvias intensas en zonas como Piedras Negras y Ciudad Acuña, generó afectaciones en Nuevo Laredo cuando el nivel del río prácticamente se elevó en cuestión de horas, alcanzando cerca de 95 centímetros y un gasto aproximado de 80 metros cúbicos por segundo.
La creciente arrastró grandes cantidades de palizada, basura y sedimentos, lo que terminó por afectar la operación de la Planta Centro, dejando fuera de servicio algunas de sus bombas principales y provocando fallas en el suministro de agua potable en más de la mitad de la ciudad.
Además, durante la crecida, un menor neolaredense perdió la vida al ingresar a sus aguas, y si bien el actual nivel es menor que en aquella ocasión, trae consigo una fuerza mayor a la usual, por lo que el río no debe ser tomado a la ligera, e ingresar sigue siendo riesgoso.
En cuanto al sistema de presas de la región, la Presa Falcón es la única que ha mostrado una recuperación en su almacenamiento.
Al inicio del año, el embalse se encontraba en apenas un 11 por ciento de su capacidad, mientras que actualmente ha alcanzado el 15 por ciento, reflejando un aumento derivado de las lluvias y en parte por un trasvase.
Autoridades y especialistas continúan atentos al comportamiento del clima en los próximos meses, esperando que las precipitaciones sigan contribuyendo a la recuperación de los niveles hídricos en la región.
El panorama, aunque aún limitado, resulta alentador ante la sequía que ha afectado al norte del país, donde cada incremento en los niveles representa un respiro para el abastecimiento de agua y las actividades productivas.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, en la localidad continúan las probabilidades de lluvia durante la próxima semana, principalmente el viernes con una posibilidad del 60 por ciento, lo que podría favorecer aún más la recuperación del nivel del río y de los cuerpos de almacenamiento en la región.
