LA MAÑANERA

Relación México-EU: Claudia Sheinbaum niega presiones por el caso Rocha Moya

La mandataria rechazó que su administración esté condicionada por agencias extranjeras en los casos de Sinaloa y Chihuahua

La presidente de México niega presiones por el caso Rocha Moya
La presidente de México niega presiones por el caso Rocha Moya Créditos: Internet
Escrito en NACIONAL el

En medio de una creciente atención mediática y diplomática, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo abordó los recientes cuestionamientos sobre la postura de su administración frente a las investigaciones y señalamientos provenientes de agencias de Estados Unidos. La mandataria fue enfática al señalar que la política exterior y la seguridad interna de México se rigen bajo principios de autonomía, rechazando cualquier narrativa que sugiera que el Gobierno Federal se encuentra condicionado por factores externos.

"En México decidimos los mexicanos": No hay "espada ni pared"

Ante las preguntas sobre si los señalamientos de autoridades estadounidenses respecto a situaciones en Chihuahua y Sinaloa ponían a su gobierno en una posición comprometida, Sheinbaum negó rotundamente encontrarse entre “la espada y la pared”. La jefa de Estado fue clara al declarar: “En México decidimos los mexicanos, nosotros siempre vamos a trabajar con la verdad, la justicia y la defensa de la soberanía”.

La presidenta subrayó que la relación con el país vecino se mantiene en términos de coordinación institucional, tal como ha ocurrido desde hace tiempo, pero siempre bajo el marco de la autodeterminación. Insistió en que las decisiones estratégicas de su gobierno no se toman en función de presiones políticas externas, sino basándose en los intereses nacionales y en el respeto irrestricto a la Constitución.

Cuatro pilares para la cooperación binacional

Para clarificar la naturaleza de la relación actual con la administración de Estados Unidos, la mandataria recordó que el entendimiento en materia de seguridad no es un cheque en blanco, sino que se basa en cuatro principios fundamentales acordados bilateralmente. Estos ejes rectores buscan evitar los errores del pasado y garantizar una relación de iguales.

Los principios mencionados por la mandataria son: el respeto absoluto a la soberanía y la integridad territorial; la responsabilidad compartida pero diferenciada en el combate al crimen; el respeto y la confianza mutua entre instituciones; y, quizás el más importante, la cooperación sin subordinación. Con este esquema, Sheinbaum dejó claro que México colabora activamente en la agenda regional, pero sin aceptar mandatos o intervenciones directas de agencias extranjeras en territorio nacional.

La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que no está “entre la espada y la pared” por la acusaciones de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa. Foto: Archivo.

Autonomía de la Fiscalía en el caso de Rubén Rocha Moya

Al ser consultada específicamente sobre la situación del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y los informes que lo vinculan con investigaciones internacionales, la presidenta delegó la responsabilidad a las instituciones correspondientes. Aseguró que la Fiscalía General de la República (FGR) es la única instancia encargada de realizar el análisis y la investigación técnica sobre el caso.

“Todo mundo es inocente hasta que no se demuestre que es culpable. Así es la justicia en México”, manifestó Sheinbaum, apelando al principio de presunción de inocencia. Asimismo, aprovechó para criticar a sectores de la oposición, señalando que intentan utilizar a las autoridades estadounidenses como una herramienta política para validar sus opiniones y difundir noticias falsas.

El contexto de Sinaloa y Chihuahua en la agenda de seguridad

La relevancia de estos casos radica en la complejidad de seguridad que atraviesan dichas entidades. En Sinaloa, el foco internacional se ha intensificado tras eventos de alto impacto que han puesto bajo la lupa la actuación de funcionarios locales. Por su parte, en Chihuahua, la dinámica fronteriza y los incidentes de violencia han generado una atención persistente por parte de las agencias de inteligencia norteamericanas.

Sin embargo, para el Gobierno de México, ambos escenarios deben resolverse bajo la justicia mexicana.