ATAQUE ARMADO

'Iba a Rusia': mamá del tirador de Teotihuacán lo buscaba como desaparecido; esta llamada marcó el caso

Investigaciones de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México indican que el agresor habría planeado el ataque con semanas de anticipación

La familia se enteró por medios de comunicación de la implicación en el ataque
La familia se enteró por medios de comunicación de la implicación en el ataqueCréditos: Imagen creada con IA
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El caso del ataque armado en Teotihuacán sigue revelando detalles que estremecen. Mientras las autoridades reconstruyen los hechos, ha salido a la luz un elemento profundamente humano, la madre del agresor lo buscaba como desaparecido, sin saber que ya había perpetrado el crimen. El 20 de abril, alrededor de las 18:00 de la tarde, María Guadalupe Ramírez Valencia realizó una llamada al Hotel Villa Meztli, donde su hijo, Julio César Jasso Ramírez, se había hospedado durante 12 días. Durante la conversación, que duró aproximadamente cuatro minutos, la mujer explicó que horas antes su hijo le había dicho que abordaría un taxi rumbo al aeropuerto para viajar a Rusia. 

Me dijo que ya había ido un taxi a recogerlo, que iba a Rusia… pero ya no me marcó.

Ante la falta de respuesta, pidió apoyo para identificar el vehículo que supuestamente lo había trasladado, temiendo que se encontrara desaparecido.

La llamada telefónica revela la preocupación de la familia horas antes de conocer la verdad

La verdad que llegó por los medios

Lo que María Guadalupe desconocía en ese momento era que su hijo ya había sido identificado como el responsable del ataque armado en Teotihuacán.

Fue hasta la noche de ese mismo 20 de abril cuando la familia se enteró, a través de medios de comunicación, de la implicación de Julio César Jasso Ramírez en los hechos. La noticia marcó un giro devastador: la búsqueda de un hijo desaparecido se convirtió en la confirmación de una tragedia.

Horas más tarde, el cuerpo del agresor fue entregado a sus familiares en instalaciones de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, en la región de Texcoco. Posteriormente, la familia se retiró con rumbo desconocido, sin que se haya informado sobre los servicios funerarios.

La madre del agresor llamó al hotel en Teotihuacán para preguntar por su hijo, creyendo que estaba desaparecido

Un plan que comenzó semanas antes

Las investigaciones de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México revelan que el ataque no fue un hecho improvisado. De acuerdo con los datos disponibles, Julio César habría comenzado a planear su estancia desde al menos febrero. Mensajes obtenidos por las autoridades muestran que solicitó una habitación individual semanas antes de los hechos, lo que sugiere una planeación anticipada. Además, se confirmó que visitó en varias ocasiones la zona arqueológica antes del ataque.

Las primeras indagatorias apuntan a que actuó solo, aunque las autoridades continúan analizando todos los elementos del caso para descartar cualquier otra participación.

El caso ha causado conmoción por el contraste entre la búsqueda de la madre y los hechos ocurridos

El cambio de teléfono y las dudas que persisten

Otro aspecto relevante es el cambio de equipo celular. Según la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, el 14 de abril el agresor adquirió un teléfono análogo y proporcionó un nuevo número a su madre. Este movimiento ha sido interpretado por los investigadores como un intento de evitar ser rastreado o limitar la información disponible en su dispositivo personal. El dato refuerza la hipótesis de que existía una intención clara de planear y ejecutar el ataque sin dejar rastros.

El caso ha generado conmoción no solo por la violencia del ataque, sino por el contraste entre la angustia de una madre que buscaba a su hijo y la realidad que desconocía. La historia, aún en investigación, expone las múltiples capas de un hecho que ha impactado tanto por sus consecuencias como por su trasfondo humano.