El atacante de Teotihuacán, Julio César Jasso Ramírez, presentaba un perfil compatible con la llamada "tríada oscura" de la personalidad (psicopatía, maquiavelismo y narcisismo), posiblemente ampliada a una "tétrada" si se considera el sadismo, explicó el doctor en neurociencias Eduardo Calixto González, jefe del Departamento de Neurobiología en el Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz.
En entrevista con Pascal Beltrán del Río para Imagen Radio, el especialista detalló que este tipo de individuos pueden experimentar placer en conductas que dañan a otros, además de justificar sus acciones bajo una lógica propia .
¿Qué es la "tríada oscura" de la personalidad?
El término, acuñado originalmente por Delroy Paulhus y Kevin Williams en 2002, no define una enfermedad mental, sino un conjunto de rasgos de personalidad malévolos que comparten un núcleo común de frialdad emocional y manipulación.
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- Narcisismo: Vanidad, exhibicionismo, sentimiento de superioridad y derecho; necesidad de validación externa
- Maquiavelismo: Cinismo, frialdad pragmática, manipulación estratégica; el fin justifica los medios
- Psicopatía: Impulsividad, búsqueda de sensaciones fuertes, incapacidad para sentir culpa o remordimiento
- Sadismo (tétrada): Disfrute intrínseco al observar o causar sufrimiento físico o emocional en otros
"Esta psicopatía es una situación de sentirse el centro de las condiciones, un histrionismo muy grande, junto con una condición necesaria de hacer lo que él quería; entonces entendemos que no solamente era un trastorno, sino eran varios y que hoy se conoce como tríada o tétrada oscura de la personalidad", explicó Calixto González .
El desarrollo neurológico: la "ventana" entre los 7 y los 14 años
El especialista subrayó que estos comportamientos no surgen de manera repentina, sino que se gestan durante un período crítico del desarrollo neurológico.
Este no es un proceso que se inició ayer… desde los siete a los catorce años cambió el cerebro.
En esa etapa, la exposición a la violencia y la agresión puede influir en la forma en que se estructuran las emociones, la memoria y la toma de decisiones. Según Calixto González, existe evidencia de que Jasso Ramírez normalizó la violencia desde pequeño, aunque no especificó si fue víctima o testigo de ella.
Sobre la capacidad del atacante para controlar sus actos, el neurobiólogo precisó que, en etapas iniciales, existe conciencia y planeación (como lo demuestran los mensajes de hotel y las visitas previas a la zona arqueológica). Sin embargo, conforme avanza el evento violento, el individuo puede perder el control.
El "pegamento" de la tríada: el antagonismo
Desde una perspectiva psicológica, el "pegamento" de la Tríada Oscura es el antagonismo. Las personas con estos rasgos ven el mundo como un juego de suma cero: para que ellos ganen, alguien más debe perder.
En el caso de Jasso Ramírez, este antagonismo se manifestó en las horas previas al ataque, cuando tomó rehenes en la cima de la Pirámide de la Luna, los insultó y los amenazó de muerte. Los videos grabados por los propios turistas muestran al agresor gritar frases como:
"Y vosotros que habéis venido desde la p*ta Europa, no vais a regresar. Esto se construyó para sacrificar cabron*s, no para que vengáis a hacer la p*ta fotito de mierda" .
Puntos críticos para identificar la Tríada Oscura
- Encanto superficial: Suelen ser magnéticos al principio
- Explotación: Ven a los demás como herramientas, no como seres humanos
- Falta de ética: Las normas sociales y morales son sugerencias, no reglas
El doctor Calixto González concluyó que, para prevenir este tipo de tragedias como la ocurrida en Teotihuacán con Julio César Jasso Ramírez, es necesario prestar atención a las señales de violencia en edades tempranas y no normalizarlas. La familia, la escuela y las autoridades tienen un papel fundamental en la detección de estos patrones de conducta
