En la conferencia matutina de este lunes, conocida como “La Mañanera”, el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, ofreció detalles del operativo que derivó en la captura de Rubén Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”.
Pero más allá de la explicación táctica, hubo un momento que marcó la conferencia: el general hizo una pausa, respiró hondo y, visiblemente conmovido, habló de los elementos mexicanos que murieron durante los hechos ocurridos ayer.
Inteligencia militar y cooperación internacional
Trevilla Trejo explicó que la operación fue resultado de meses de seguimiento estratégico. Según detalló, la captura se logró gracias a “inteligencia militar central e información complementaria del Gabinete de Seguridad y de instituciones de Estados Unidos”. El secretario subrayó que la Secretaría de la Defensa Nacional realizó un rastreo minucioso de la red de vínculos del líder criminal hasta que se dieron las condiciones para planear su detención.
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El despliegue, indicó, se diseñó con precisión operativa para reducir riesgos a la población civil y a las fuerzas federales. Sin embargo, reconoció que el escenario fue complejo y altamente riesgoso.
El momento en que la voz se le quebró
Fue al referirse a los 8 elementos fallecidos cuando el general mostró un rostro distinto al tono firme que mantuvo durante el resto del mensaje. Con voz entrecortada, recordó que los militares caídos “cumplieron con su deber” y ofrecieron su vida en el cumplimiento de la misión. Durante unos segundos, el silencio se apoderó del salón, mientras el funcionario intentaba continuar con el informe.
Aprovecho para dar el pésame a las familias de nuestros compañeros que perdieron la vida.
Militares caídos: el costo del combate
Aunque no se detalló públicamente el número exacto de bajas en ese momento, Trevilla confirmó que elementos del Ejército Mexicano murieron durante el acontecimiento registrado ayer. Señaló que las Fuerzas Armadas acompañarán a las familias de los fallecidos y que se brindará el respaldo institucional correspondiente.
El general insistió en que cada operativo implica riesgos reales para los efectivos desplegados en el terreno, y que los resultados, aunque estratégicamente relevantes, no borran el dolor por las pérdidas humanas. La emoción de Trevilla Trejo evidenció que, más allá de la estrategia y la inteligencia militar, el costo humano sigue siendo uno de los aspectos más sensibles en la lucha contra el crimen organizado.
