Una de las dudas más comunes entre los contribuyentes en México es si el Servicio de Administración Tributaria (SAT) puede enviar a prisión a una persona por no pagar impuestos.
En redes sociales circulan rumores que generan temor, pero la ley es clara: tener una deuda fiscal no es lo mismo que cometer un delito fiscal.
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La diferencia entre ambos escenarios es clave para entender cuándo existe un riesgo real de cárcel y cuándo no.
¿Puedo ir a la cárcel por deberle dinero al SAT?
El Artículo 17 de la Constitución Mexicana establece que nadie puede ser aprisionado por deudas de carácter puramente civil. Esto significa que si una persona presenta sus declaraciones pero no tiene recursos para pagar, el SAT no puede enviarla a prisión.
En estos casos, la autoridad fiscal actúa únicamente por la vía administrativa.
¿Qué sí puede hacer el SAT si no pagas impuestos?
Cuando existe un adeudo fiscal, el SAT puede:
- Cobrar multas y recargos
- Iniciar un procedimiento administrativo de cobro
- Congelar cuentas bancarias
- Embargar bienes, bajo ciertos límites
Sin embargo, la ley protege determinados ingresos y bienes. El SAT no puede embargar:
- El salario o nómina
- Ingresos por pensión
- La vivienda habitual del contribuyente
- Cuando el problema deja de ser una deuda y se vuelve delito
La situación cambia si el SAT detecta que el contribuyente usó engaños o simulaciones para evitar el pago de impuestos. En ese caso, ya no se trata de una deuda, sino de defraudación fiscal, un delito tipificado en el Artículo 108 del Código Fiscal de la Federación (CFF).
Para que exista riesgo de cárcel, la autoridad debe acreditar dolo, es decir, intención de engañar.
Algunos ejemplos comunes son:
- Declarar ingresos menores a los reales
- Inflar deducciones inexistentes
- Usar documentos o comprobantes falsos
- Retener impuestos (ISR o IVA) y no entregarlos al SAT
¿Cuántos años de cárcel puede haber por defraudación fiscal?
Las penas dependen del monto evadido:
- Hasta 2,236,480 pesos: de 3 meses a 2 años de prisión
- Entre 2,236,480 y 3,354,710 pesos: de 2 a 5 años
- Más de 3,354,710 pesos: de 3 a 9 años de cárcel
En el caso de facturas falsas, la sanción es más severa. Comprar o vender comprobantes para simular operaciones puede castigarse con 2 a 9 años de prisión, incluso sin importar el monto, y en algunos casos se considera delincuencia organizada, lo que implica prisión preventiva oficiosa.
¿Cómo sería el proceso para llegar a prisión?
El SAT no puede encarcelar a nadie por sí mismo, ya que es una autoridad administrativa. El proceso sería el siguiente:
- Auditoría: el SAT detecta irregularidades graves
- Denuncia: la Procuraduría Fiscal presenta una querella
- Investigación penal: la Fiscalía General de la República interviene
- Resolución judicial: solo un juez puede dictar prisión
Deber impuestos no te lleva a la cárcel. Lo que sí puede poner en riesgo tu libertad es engañar al SAT, evadir impuestos de forma deliberada o participar en esquemas de facturación falsa.
