Leonardo Ariel Escobar Barrios, catedrático de origen colombiano reportado como desaparecido en Nuevo León desde el pasado 2 de enero, fue localizado con vida en el municipio de Juárez, de acuerdo con información de la Fiscalía General del Estado y el cónsul de Colombia en México, Alfredo Molano..
La Fiscalía General de Justicia de Nuevo León confirmó el hallazgo mediante un comunicado difundido en redes sociales, la dependencia informó que, gracias a un operativo coordinado entre corporaciones estatales y federales, el ciudadano colombiano fue ubicado con vida en el municipio de Juárez.
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Hasta el momento, las autoridades no han dado a conocer detalles sobre las condiciones en las que fue encontrado ni sobre su estado de salud, tanto la representación consular de Colombia como instancias mexicanas mantienen abiertas las gestiones para esclarecer lo ocurrido y definir los pasos legales y administrativos a seguir.
Por su parte, la Universidad Iberoamericana Puebla también confirmó el hallazgo con vida del académico a través de un comunicado institucional, en el que agradeció el respaldo de la comunidad y las muestras de solidaridad, aunque sin revelar información adicional sobre el estado actual del Dr. Leonardo.
El caso generó amplia preocupación dentro de la comunidad académica luego de que se confirmara la desaparición del profesor de 42 años, quien viajaba desde Colombia con destino final a la Ciudad de México y realizaba una escala en el Aeropuerto Internacional de Monterrey.
De acuerdo con los reportes oficiales, Escobar Barrios fue visto por última vez dentro de la terminal aérea, donde presuntamente se encontraba desorientado, posteriormente, una maleta atribuida al académico fue localizada en el aeropuerto y registrada como objeto extraviado, convirtiéndose en uno de los principales indicios durante la investigación.
La Fiscalía estatal informó que el pasado 31 de diciembre el académico fue detenido por elementos de la Guardia Nacional dentro del aeropuerto, presuntamente por alterar el orden, tras ello, fue puesto a disposición de un juez cívico y trasladado a las instalaciones de la Secretaría de Seguridad Pública de Apodaca, donde permaneció bajo arresto administrativo durante aproximadamente 36 horas.
Una vez cumplida la sanción impuesta, fue liberado; sin embargo, desde ese momento se perdió contacto con él, lo que activó los protocolos de búsqueda y encendió alertas entre familiares, colegas y organizaciones universitarias.
Las autoridades continúan con las investigaciones para reconstruir la secuencia de hechos y determinar responsabilidades en torno a su desaparición.
