El incendio registrado en la maquiladora Spellman, Planta 2, dentro de la Ciudad Industrial de Matamoros, no solo dejó daños materiales y una jornada marcada por el caos, sino una herida abierta en la comunidad; durante la madrugada del viernes, mientras bomberos combatían el fuego desde el interior, una pared colapsó repentinamente. El impacto cobró la vida de tres elementos del Cuerpo de Bomberos municipal.
Horas después, cuando el humo aún no se disipaba del todo, el dolor tomó otra forma: un mensaje publicado en redes sociales comenzó a circular con fuerza, no era un comunicado oficial ni una cifra fría; era una despedida íntima.
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“Quedó un viaje pendiente”, escribió Esveidy junto a una fotografía de Ángel Acuña, uno de los bomberos fallecidos. “Tú siempre tendrás 20, y yo siempre te voy a extrañar”, añadió. A partir de ahí, el texto se convirtió en una narración de planes inconclusos, promesas sencillas y sueños compartidos que hoy pesan más por no haberse cumplido.
En su mensaje, Esveidy recordó que ese viernes debía ser “el día más feliz”, pues juntos planeaban iniciar un ahorro para cumplir dos metas: verla en un concierto de BTS y viajar en 2027 al festival Tomorrowland en Brasil. Hablaron de pasaportes, destinos lejanos, de Tailandia, de elefantes, de conciertos y de “darle la vuelta al mundo”, como solían decir entre risas.
“No hay que quedarse con ganas de nada”, solía repetir Ángel, según el relato, hoy esa frase se transforma en eco, porque ella se quedó sin él.
También evocó los últimos mensajes cotidianos: la promesa de llamarlo por la mañana para despertarlo, las bromas, la rutina simple que nunca imaginó que sería la última. “Te hablé tantas veces… quería que respondieras como siempre: ‘me quedé dormido’”, escribió, confesando que su mente aún espera esa respuesta que ya no llegará.
El texto cerró con una declaración que resume el golpe emocional de la pérdida: “Contigo te llevaste mi corazón entero… te voy a amar hasta que deje de respirar”.
Mientras autoridades continúan con las investigaciones sobre las causas del incendio dentro de la maquiladora y se evalúan responsabilidades, en redes sociales miles de usuarios han replicado el mensaje como una forma colectiva de duelo.
Porque más allá del uniforme y del casco, Ángel Acuña no fue solo un bombero caído en cumplimiento del deber, fue, para alguien, el amigo que soñaba con viajar, el joven que quería conocer el mundo y el “veinteañero” que, como escribió Esveidy, se quedará para siempre en esa edad.
