El barrio Azteca en Laredo, Texas, es más que un conjunto de calles antiguas al este del centro de Laredo, Texas. Es memoria viva.
Es el eco de generaciones que crecieron mirando al Río Bravo desde su orilla, entre banquetas de piedra, casas de adobe y ladrillo, y negocios pequeños donde todos se conocían por su nombre.
El barrio Azteca y sus calles que guardan el alma de Laredo, Texas
Con edificios que sobreviven desde la década de 1870, este barrio histórico guarda historias sencillas y profundas que siguen latiendo pese al paso del tiempo.
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Caminar por la zona es recordar cuando el barrio era una comunidad autosuficiente, formada casi en su totalidad por familias mexicanas y mexicoamericanas.
Panaderías que abrían al amanecer, tortillerías con aroma a maíz recién molido, cantinas, consultorios médicos y talleres artesanales daban vida diaria a sus calles estrechas.
En las noches, el teatro El Azteca, inaugurado en 1922 como Teatro Nacional y el teatro Iturbide reunían a vecinos para disfrutar del vodevil, del teatro y, más tarde, del cine en español. Eran tiempos de convivencia, de sillas en la banqueta y de historias compartidas.
El rescate del barrio
Hace tiempo, esa memoria volvió a sentirse presente cuando vecinos de la zona se reunieron con encargados de un proyecto de mejora a orillas del Río Bravo, en el área conocida como Las Palmas. El encuentro era parte del programa “Restauración del Azteca”, que buscaba rescatar no solo el espacio físico, sino también el alma del barrio.
Aunque la Interestatal 35 y la US Highway 83 dejaron cicatrices profundas al aislar al barrio en los años setenta, La colonia sigue resistiendo. Designado Distrito Histórico Nacional en 2003, enfrenta hoy nuevos retos, pero también una renovada esperanza. Porque mientras haya vecinos dispuestos a cuidar su historia, su cultura y sus recuerdos, seguirá vivo el corazón del barrio Azteca.
