Noemí Guzmán, de 31 años, no tenía ningún vínculo con el niño de tres años al que atacó con un cuchillo en el estacionamiento de un Walmart en Omaha. Tampoco conocía a la cuidadora del menor. Su ataque, que terminó con ella abatida por la policía, fue descrito por las autoridades como completamente aleatorio.
Pero este no fue su primer encuentro con la violencia. Investigaciones posteriores revelaron que Guzmán ya contaba con un historial de agresiones y que su salud mental había sido un factor determinante en un caso anterior que aún sigue abierto.
El ataque en Walmart: una mañana de terror
Todo ocurrió poco después de las 9:20 de la mañana del martes 14 de abril. Guzmán ingresó al Walmart ubicado en la intersección de las calles 72nd y Pine, en Omaha. Dentro de la tienda, robó un cuchillo de cocina grande y se dirigió al pasillo donde Cyler Hillman, un niño de tres años, se encontraba dentro de un carrito de compras acompañado de su cuidadora.
Te podría interesar
- Seguridad
Mujer secuestra a niño en Walmart y lo apuñala frente a todos; policía la mata a tiros | VIDEO
- Viral
Niño de 3 años apuñalado en Walmart: este es su estado de salud tras ser atacado en el rostro | VIDEO
- Accidentes domésticos
Hermosillo: Niño de 4 años provoca incendio en tras jugar con un encendedor y quemar un colchón
Sin mediar palabra, Guzmán amenazó a la mujer con el arma blanca y la obligó a caminar delante del carrito, manteniendo el control del niño en todo momento. Las cámaras de seguridad captaron cómo las condujo hacia el estacionamiento.
La cuidadora logró pedir ayuda a una mujer en el estacionamiento, quien llamó al 911. Los agentes llegaron minutos después y encontraron a Guzmán en la entrada sur, sosteniendo el cuchillo y haciendo amenazas. Recibió órdenes repetidas para que soltara el arma, pero se negó.
Fue entonces cuando, según el parte oficial, cortó el rostro del niño en presencia de los policías, quienes respondieron abriendo fuego y la abatieron en el acto.
Antecedentes violentos: el ataque a su padre en 2024
El historial de Noemí Guzmán revela un patrón de conducta violenta. En 2024, fue acusada de atacar a su propio padre con un cuchillo, un episodio que ya había encendido las alarmas sobre su estado mental.
Pero ese no fue su único incidente. Ese mismo año, irrumpió en la rectoría de una iglesia local, donde causó destrozos y amenazó a un sacerdote. Ambos hechos quedaron registrados en expedientes judiciales.
Salud mental: declarada "no responsable penalmente"
El caso judicial de 2024 tuvo un desenlace que ahora cobra relevancia trágica. De acuerdo con los expedientes, Noemí Guzmán fue declarada no responsable penalmente por razones de salud mental. En lugar de ser encarcelada, su caso fue canalizado a un tratamiento o supervisión, aunque las autoridades no han especificado los detalles de dicho seguimiento.
Lo que sí se sabe es que el caso sigue abierto, lo que sugiere que Guzmán no había concluido su proceso judicial ni, aparentemente, recibido la atención necesaria para prevenir una nueva explosión de violencia.
Contacto con la policía horas antes del ataque
Uno de los detalles más inquietantes del caso es que Guzmán ya había tenido contacto con agentes policiales la misma mañana del ataque, apenas horas antes de irrumpir en el Walmart. Las autoridades no han especificado el motivo de ese encuentro ni el lugar donde ocurrió .
Este antecedente plantea preguntas difíciles: ¿se perdió una oportunidad de intervención? ¿Hubo señales de alerta que no fueron atendidas? La investigación en curso podría arrojar luz sobre estos vacíos.
