En Estados Unidos, los ataques de perros que ocurren dentro de las viviendas han sido analizados durante años por especialistas en salud pública, y aunque muchas personas suelen atribuir estos incidentes a razas consideradas “peligrosas”, investigaciones difundidas por los Centers for Disease Control and Prevention señalan que el verdadero riesgo no siempre está relacionado con el tipo de perro, sino con factores cotidianos que se repiten en la mayoría de los casos.
De acuerdo con datos recopilados por la institución, gran parte de las mordeduras ocurren en contextos domésticos durante actividades normales, es decir, cuando niños o adultos interactúan con perros que conocen o incluso con mascotas de su propia familia, lo que cambia la percepción general del problema porque deja de centrarse en razas específicas y apunta hacia el comportamiento humano y las condiciones en las que conviven personas y animales.
¿Qué dice el CDC sobre los ataques de perros dentro del hogar?
Según los análisis del Centers for Disease Control and Prevention, uno de los factores más relevantes es la convivencia constante con mascotas dentro del hogar, ya que simplemente tener perros aumenta la probabilidad de que ocurra una mordedura.
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Los estudios señalan además que el riesgo incrementa cuando hay más de un perro en casa, pues en esos casos las probabilidades de sufrir un ataque pueden multiplicarse, especialmente cuando los animales reaccionan de manera territorial o protectora.
De hecho, los datos revelan que los adultos que viven con dos o más perros tienen hasta cinco veces más probabilidades de ser mordidos en comparación con quienes no tienen mascotas en casa, lo que demuestra que la cantidad de animales también influye en la probabilidad de incidentes.
Otro elemento importante es el tipo de interacción que se da con los animales, ya que muchos ataques ocurren cuando los perros están comiendo, descansando o cuidando a sus cachorros, momentos en los que pueden reaccionar con mayor agresividad si perciben una amenaza.
¿Por qué los niños son el grupo más vulnerable ante mordeduras de perros?
Las investigaciones muestran que los niños son el grupo más vulnerable frente a las mordeduras de perro, no solo porque interactúan con mayor frecuencia con las mascotas sino también porque tienen menos capacidad para identificar señales de advertencia.
En muchos casos los ataques ocurren durante juegos o actividades cotidianas, lo que significa que los menores suelen ser mordidos por perros familiares o conocidos, además, las lesiones en niños tienden a ser más graves debido a su estatura, ya que la cabeza, el cuello o el rostro quedan a una altura más cercana a la mandíbula del animal.
Por esa razón, especialistas recomiendan que los niños nunca jueguen con perros sin supervisión adulta, incluso si se trata de una mascota con la que ya conviven diariamente.
¿Cómo prevenir ataques y mordeduras de perros, según especialistas?
Los expertos en salud pública subrayan que la mayoría de las mordeduras de perros son prevenibles si se siguen ciertas medidas básicas de seguridad dentro del hogar, entre las recomendaciones principales está evitar molestar a un perro cuando está comiendo, durmiendo o cuidando a sus crías, ya que estos momentos pueden activar instintos defensivos.
También aconsejan no fomentar juegos bruscos con las mascotas, no correr ni gritar frente a un perro que se muestra nervioso y evitar intentar separar peleas entre animales.
Otra medida clave es permitir que el perro se acerque primero cuando se trata de un animal desconocido, así como evitar el contacto visual directo con perros que se comportan de manera agresiva.
En el caso de los niños pequeños, los especialistas insisten en la importancia de enseñarles desde temprana edad cómo interactuar con las mascotas y supervisar siempre el contacto con los animales.
