El gobierno del presidente Donald Trump planea enviar un grupo llamado “escuadrón divino”, integrado por altos funcionarios, con el objetivo de revocar protecciones de especies en peligro de extinción en el Golfo de México. La justificación oficial apunta a la seguridad nacional y a la expansión de la industria del petróleo y gas.
De concretarse, la medida podría poner en riesgo docenas de especies protegidas, incluyendo las ballenas de Rice, grullas blancas y varias tortugas marinas, muchas de ellas aún afectadas por el derrame de petróleo de la plataforma Deepwater Horizon en 2010, que liberó más de 210 millones de galones de crudo en el Golfo.
¿Qué es el “escuadrón divino”?
La disposición utilizada, poco frecuente, permite que un presidente convoque a un comité de directores de agencias federales con autoridad para vetar medidas de protección de especies en peligro. El comité evalúa si los beneficios de un proyecto superan la supervivencia de la fauna silvestre protegida.
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Esta es la primera vez que la administración republicana invoca la exención de la Ley de Especies en Peligro de Extinción (ESA) bajo el argumento de problemas de seguridad nacional. Según Brett Hartl, director de asuntos gubernamentales del Centro para la Diversidad Biológica, “esto es pura fachada, un intento de atraer a la extrema derecha y a la industria”.
Controversia y demanda judicial
La propuesta ha generado críticas por parte de organizaciones ambientales y expertos. Hartl presentó una demanda para impedir la convocatoria del comité, señalando que las empresas petroleras y gasíferas no solicitaron la exención, lo que cuestiona las verdaderas razones del gobierno.
El Comité de Especies en Peligro de Extinción, con siete miembros líderes de agencias federales, votará si los beneficios de un proyecto justifican ignorar la ley. Si cinco de los siete votos son a favor, la medida procederá, poniendo en riesgo la vida de especies al borde de la extinción. Entre las acciones propuestas está anular requisitos que protegen a las ballenas del Golfo, como limitar la velocidad de navegación de la industria petrolera para evitar colisiones mortales.
Reacciones de expertos y defensores de la vida silvestre
Andrew Bowman, de Defenders of Wildlife, calificó las acciones como un “absoluto desprecio por el patrimonio natural de Estados Unidos y por el estado de derecho”. Por su parte, Hartl aseguró que la administración está intentando eludir los protocolos establecidos en la ESA bajo la excusa de seguridad nacional y que, de ser necesario, el Centro para la Diversidad Biológica volverá a litigar.
La primera audiencia de emergencia sobre la demanda fue presentada el viernes pasado, y aún no se ha emitido decisión judicial. Mientras tanto, el debate sobre la protección de especies frente a intereses económicos y energéticos continúa, con consecuencias potencialmente irreversibles para la fauna del Golfo de México.
