Las tiendas de descuento como Dollar General y Dollar Tree suelen ser una opción atractiva para millones de personas que buscan ahorrar dinero en productos de uso diario. Sin embargo, especialistas en consumo advierten que no todo lo barato resulta ser una verdadera ganga, y que algunos artículos pueden representar riesgos para la salud o terminar costando más a largo plazo.
Expertos coinciden en que uno de los productos que no se recomienda comprar en este tipo de tiendas son los medicamentos de venta libre, especialmente analgésicos, antigripales y suplementos básicos.
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No todo lo barato es seguro
De acuerdo con Teresa Aguilera, experta en consumo y editora del U.S. Public Interest Research Group (PIRG), el principal problema no es el medicamento en sí, sino las condiciones de almacenamiento y presentación.
Los medicamentos pueden perder efectividad si se exponen a temperaturas extremas o a humedad. En tiendas de descuento, estos controles no siempre son tan estrictos como en farmacias.
Además, muchos de estos productos se venden en presentaciones pequeñas, lo que da la impresión de ser más barato, pero al calcular el precio por tableta o dosis, suelen resultar más caros que en farmacias tradicionales o supermercados.
El “ahorro” que sale caro
Especialistas en seguridad del consumidor, en tiendas de descuento es más común encontrar medicamentos cercanos a vencer, lo que reduce el tiempo de uso y aumenta el riesgo de desperdicio.
La gente cree que está ahorrando unos dólares, pero termina regresando a comprar el mismo producto semanas después. Al final, el gasto es mayor.
Cuando se trata de tu salud, el ahorro puede ser un riesgo
Los especialistas sugieren adquirir medicamentos de venta libre en farmacias establecidas, donde existen mejores controles de calidad, almacenamiento adecuado y opciones de compra a mayor volumen que reducen el costo por unidad. Las tiendas como Dollar General y Dollar Tree pueden ser útiles para artículos básicos de emergencia, pero no son el mejor lugar para productos relacionados con la salud.
En temas de salud, la recomendación es clara, revisar precios por unidad, fechas de caducidad y condiciones de almacenamiento, y recordar que, en algunos casos, pagar un poco más puede evitar gastos y riesgos mayores en el futuro.
