La muerte de Marley Perilloux, un niño de apenas 5 años ha generado conmoción en Luisiana, Estados Unidos, luego de que autoridades confirmaran que el menor falleció a causa de desnutrición extrema, un caso que los investigadores califican como uno de los episodios de negligencia infantil más graves registrados en la región en décadas.
El caso salió a la luz la noche del 1 de enero, cuando los padres del menor, Marley Perilloux, de 33 años, y Raynisa Young, de 27, realizaron una llamada al 911 tras subir al niño a un vehículo. Policías acudieron a una gasolinera de Geismar, donde encontraron al pequeño inconsciente y en estado crítico.
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Los oficiales iniciaron maniobras de reanimación cardiopulmonar mientras esperaban a los servicios de emergencia. Marley fue trasladado de urgencia a un hospital cercano, pero fue declarado muerto poco después de su ingreso.
Durante la evaluación inicial, los agentes notaron lesiones visibles y un estado físico alarmante, lo que llevó a los detectives a abrir una investigación por posible negligencia infantil severa. El reporte médico confirmó posteriormente que el niño pesaba apenas 19 libras (8.6 kilogramos), un peso extremadamente bajo para su edad.
Las indagaciones condujeron a las autoridades hasta la vivienda familiar, donde residían otros tres menores. En el lugar, los agentes encontraron condiciones que describieron como prácticamente inhabitables: acumulación de basura, colchones sucios colocados directamente en el suelo y una ausencia total de condiciones básicas de higiene.
De acuerdo con el informe oficial, la investigación determinó que los padres no proporcionaron alimentación adecuada, atención médica ni cuidados básicos, factores que contribuyeron de forma directa al deterioro físico y posterior fallecimiento del menor.
El coronel Donald Capelo, jefe de la Oficina del Sheriff de la parroquia Ascension, calificó el caso como estremecedor.
Este es probablemente el peor caso de negligencia infantil que he visto en mis 34 años de servicio.
Capelo agregó que, debido a su tamaño, el cuerpo del niño cabía en una bolsa diseñada para bebés, una comparación que evidenció la magnitud del abandono. Ambos padres fueron arrestados y enfrentan cargos por homicidio por negligencia y crueldad en segundo grado contra menores. Permanecen detenidos sin derecho a fianza en la cárcel de la parroquia Ascension.
Los otros tres niños fueron retirados del domicilio y quedaron bajo custodia del estado, mientras continúan las evaluaciones de bienestar infantil. Las autoridades confirmaron que la investigación sigue abierta.
