La visita del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a una planta de Ford en Dearborn, Michigan, terminó envuelta en polémica luego de un intercambio verbal con un trabajador que rápidamente se volvió viral. Durante el recorrido por la fábrica, un empleado comenzó a gritarle al mandatario y Trump respondió con un gesto obsceno, levantando el dedo medio, escena que fue captada en video y difundida masivamente en redes sociales.
Días después, el propio trabajador se identificó públicamente. Se trata de TJ Sabula, de 40 años, empleado de línea y miembro del sindicato United Auto Workers Local 600, quien confirmó al diario The Washington Post que fue él quien encaró al presidente.
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“En cuanto a haberle llamado la atención, no me arrepiento en absoluto”, afirmó Sabula, aunque reconoció estar preocupado por las posibles consecuencias laborales. El obrero aseguró que teme haber sido víctima de “represalias políticas” por “avergonzar a Trump delante de sus amigos”.
Durante el incidente, Sabula gritó al mandatario la frase “protector de pedófilos”, explicación que posteriormente amplió. Según dijo, su comentario hacía referencia al manejo que Trump dio al caso de Jeffrey Epstein, el financista detenido en 2019 por cargos de tráfico sexual de menores, quien se suicidó en prisión antes de enfrentar juicio y que en el pasado tuvo vínculos con figuras influyentes, incluido el entonces presidente.
Suspensión, respaldo político y apoyo económico
La controversia escaló cuando la congresista demócrata Rashida Tlaib informó que el trabajador fue suspendido sin goce de sueldo. “El presidente respondió a TJ con su dedo medio, diciendo ‘Vete a la m…, estás despedido’. Ford respondió suspendiendo a TJ sin paga”, declaró la legisladora, quien también subrayó que Sabula es padre de dos hijos pequeños.
Ford, por su parte, evitó aclarar directamente la situación laboral del empleado, pero señaló a TMZ que la empresa “no condona a nadie que diga algo inapropiado en nuestras instalaciones” y que cuenta con procesos internos para manejar este tipo de incidentes.
El caso generó una ola de apoyo en redes sociales
Una campaña en GoFundMe fue creada para ayudar a Sabula, logrando recaudar más de 225 mil dólares, equivalentes a poco más de 4 millones de pesos mexicanos. El organizador, Sean Williams, llamó a respaldar al trabajador y presionar para que se publiquen completamente los documentos relacionados con el caso Epstein.
En paralelo, el Congreso de Estados Unidos votó a favor de obligar a la administración Trump a divulgar los archivos vinculados al caso, aunque hasta ahora la información se ha entregado solo de manera parcial.
La Casa Blanca defendió la reacción del presidente. En un comunicado, el director de comunicaciones Steven Cheung calificó al trabajador como “un lunático” y aseguró que Trump respondió “de forma apropiada e inequívoca”.
El episodio, más allá del gesto y los insultos, reavivó el debate sobre la libertad de expresión, las represalias laborales y la polarización política que sigue marcando la vida pública en Estados Unidos.
