El catán, también conocido como pez lagarto o caimán gar, es considerado uno de los animales más antiguos que aún habitan las aguas continentales de América del Norte, su presencia en ríos como el Río Bravo no solo impone respeto por su tamaño, sino que lo ha convertido en una de las criaturas más fascinantes de los ecosistemas de agua dulce.
Con una apariencia que remite directamente a la era de los dinosaurios, este depredador ha sobrevivido extinciones masivas, cambios climáticos extremos y, más recientemente, a la persecución humana.
Morfología Prehistórica: ¿Por qué se le considera un pez fósil?
El catán (Atractosteus spatula) pertenece al reducido grupo de especies conocidas como “fósiles vivientes”, organismos que han cambiado muy poco a lo largo de millones de años, estudios paleontológicos han demostrado que sus ancestros ya existían hace más de 100 millones de años, durante el período Cretácico, cuando los dinosaurios dominaban la Tierra.
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Su anatomía es clave para entender esta resistencia evolutiva, pues posee un hocico largo y estrecho, mandíbulas con dos filas de dientes afilados como agujas y un cuerpo cubierto por escamas de ganoína, un esmalte extremadamente duro que funciona como armadura natural: esta protección lo vuelve prácticamente invulnerable: cuando supera el metro de longitud, su único depredador natural es el caimán.
Además, el catán tiene la capacidad de respirar aire, lo que le permite sobrevivir en aguas con bajo nivel de oxígeno, estuarios salobres e incluso zonas contaminadas, una ventaja decisiva frente a otras especies.
Gigantes del Río Bravo: Dimensiones y récords del Catán
Considerado el pez de agua dulce más grande del Golfo de México, el catán puede alcanzar más de tres metros de longitud y pesos que superan los 90 kilos.
En México, habita principalmente en Tamaulipas, Nuevo León y Veracruz, donde su pesca ha sido tradicional durante décadas. Su carne es apreciada, lo que ha provocado una presión excesiva sobre la especie y ha llevado a que sus poblaciones estén actualmente en riesgo.
Diferencias clave: Catán vs. Pejelagarto común
Aunque suelen confundirse, el catán no es lo mismo que el pejelagarto común, el primero es la especie más grande del grupo y puede vivir hasta 100 años, mientras que otros peces lagarto, como Lepisosteus osseus, son más pequeños y de hocico más estrecho.
Otra diferencia crucial está en su reproducción, los huevos del catán son venenosos, una estrategia evolutiva que protege a las crías de depredadores, este rasgo, sumado a su lento ritmo evolutivo explica por qué ha llegado prácticamente intacto hasta nuestros días.
