Durante décadas, Phil Collins fue sinónimo de éxito, llenó estadios, encabezó listas de popularidad y se consolidó como una de las voces más reconocibles de la música internacional. Hoy, a sus 75 años, el panorama es radicalmente distinto, el legendario músico enfrenta severas limitaciones físicas que le impiden caminar por sí mismo y lo obligan a depender de cuidados permanentes.
Lo que más ha impactado a sus seguidores no es solo su retiro de los escenarios, sino la crudeza con la que el propio artista ha reconocido que su vida cambió para siempre tras una serie de intervenciones quirúrgicas que no dieron el resultado esperado.
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Cinco cirugías que marcaron el inicio del declive
El deterioro físico de Phil Collins comenzó con una cirugía aparentemente rutinaria en la rodilla, pensada para aliviar molestias propias de la edad y del desgaste acumulado tras años de giras. Sin embargo, lejos de mejorar, esa primera operación abrió la puerta a una cadena de complicaciones médicas.
En total, el músico fue sometido a cinco cirugías. De ellas, solo una mostró avances mínimos, insuficientes para devolverle la movilidad. Hoy, incluso caminar con apoyo representa un reto que requiere supervisión constante, muletas y asistencia especializada.
La dura realidad que hoy enfrenta Phil Collins
Antes de estos problemas de salud, Collins era una figura indiscutible en la industria musical, tanto en su etapa como líder de Genesis como en su carrera en solitario. Canciones icónicas y giras multitudinarias marcaron su trayectoria.
Ahora, su realidad es otra. El artista necesita enfermeras las 24 horas del día para poder desplazarse y realizar actividades básicas. Aunque reconoce que la música sigue siendo parte esencial de su identidad, admite que su cuerpo ya no responde como antes.
Phil Collins se aferra a una última esperanza
A pesar del panorama, Phil Collins ha asegurado en entrevistas que no se rinde. Mantiene la esperanza de recuperar parte de su independencia, aunque es consciente de que no volverá a los escenarios como los fanáticos lo recuerdan.
Su caso ha generado reflexión entre seguidores y expertos sobre los riesgos de las intervenciones quirúrgicas en edades avanzadas y el alto precio físico que muchos artistas pagan tras décadas de exigencia.
Además del desgaste físico, la situación ha traído consecuencias emocionales y familiares. Han circulado rumores sobre tensiones con algunos de sus hijos, alimentados por la fragilidad de su estado de salud.
Aun así, Phil Collins no está solo. Miles de seguidores alrededor del mundo continúan expresándole apoyo, recordando que, más allá de su condición actual, su legado musical permanece intacto y sigue marcando generaciones.
