Alexander Nouri, exentrenador de la Bundesliga la máxima categoría del futbol profesional en Alemania, ha llamado la atención dentro y fuera del deporte al conocerse su nuevo rumbo profesional. A sus 46 años, el estratega decidió hacer una pausa en los banquillos para asumir un rol completamente distinto, la gestión de dos sucursales de McDonald’s en la ciudad de Herzogenrath y en el distrito de Kohlscheid, en el estado de Renania del Norte-Westfalia.
La noticia, revelada por el medio alemán Bild, sorprendió a aficionados y especialistas, sobre todo por tratarse de un técnico con trayectoria en clubes históricos del futbol germano. Sin embargo, Nouri ha dejado claro que este cambio no responde a una crisis ni a un retiro forzado, sino a una búsqueda personal y profesional más profunda.
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Se preparó de manera formal para su nuevo desafío
Como parte del proceso de incorporación, completó la capacitación interna de la cadena de comida rápida, que incluyó desde el asado de hamburguesas, freír papas, hasta entrenamientos en gestión operativa y liderazgo de equipos. Para Nouri, la experiencia ha sido una oportunidad de aprendizaje y reflexión.
Creo que hay muchas personas en la industria del fútbol que quisieran tomar un nuevo camino, pero simplemente no se atreven.
Pese al giro radical, Nouri insiste en que el fútbol sigue siendo parte de su vida y que no se trata de un adiós definitivo.
En el fondo, tanto en el fútbol como en la gastronomía se trata de trabajar con personas. En el fútbol son los jugadores; aquí, los empleados. Tienes que entender quién tienes enfrente, qué lo motiva y qué necesita para rendir.
La carrera de Nouri respalda su visión
Como jugador, pasó por el Werder Bremen, Seattle Sounders en Estados Unidos, y clubes como Uerdingen, Osnabrück, Kiel y Oldenburg. En su etapa como entrenador, iniciada en 2013, dirigió al VfB Oldenburg, además de ocupar cargos en el Werder Bremen, el Ingolstadt y el Hertha de Berlín.
Su historia se ha convertido en un ejemplo poco común dentro del deporte profesional, el de un técnico que decide reinventarse sin renunciar a su identidad. Más allá de la sorpresa, el caso de Alexander Nouri abre el debate sobre la segunda vida profesional de entrenadores y futbolistas, y demuestra que cambiar de rumbo también puede ser una forma de avanzar.
