Más del 52 por ciento de las descargas no tratadas al río Bravo han sido eliminadas en los últimos dos años y cuatro meses con la rehabilitación de la Planta Tratadora de Aguas Residuales (PITAR), así como obras complementarias como la rehabilitación de los colectores Coyote y Ribereño, entre otros.
“Se han ido eliminando descargas, antes del inicio de estos proyectos, estaba alrededor o más de los 800 litros por segundo de descargas al río Bravo, ahorita ya después del avance de estos proyectos, se ha reducido hasta 380, 390 litros por segundo de descargas al río, es más del 50%”, señaló Ramón Meza González, titular de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) en Nuevo Laredo.
La eliminación de las descargas de aguas residuales en el río Bravo es parte de un proyecto integral de los sistemas de alcantarillado y saneamiento en el que se realiza una inversión de 81 millones de dólares por parte de los tres niveles de gobierno. El proyecto de rehabilitación consta de tres etapas, la primera de ellas, permitirá el tratamiento de mil 100 litros por segundo, posteriormente hasta mil 350 litros por segundo.
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“En relación con la Pitar, ya las obras están arriba del 95% de la primera etapa de rehabilitación. Ahí quedan unos equipos por instalar, ya están presentes ahí en la planta entonces y esperemos que ya se dé inicio a la segunda etapa, que ya sería más que nada detalles de obra civil, de algunos sistemas eléctricos, ya más que nada para que poder que la planta esté al 100% de rehabilitación”, agregó.
En el 2022 el gobierno municipal destinó 29 millones de dólares para renovar el sistema de drenaje y en el 2023 iniciamos con la renovación de nuestras dos plantas tratadoras con una inversión de 10 millones de dólares sumando así 39 millones de dólares invertidos por el gobierno municipal.
OBRAS AVANZADAS
Además de la rehabilitación de la Pitar, el gobierno municipal en conjunto con el Estado y el Banco de Desarrollo de América del Norte (NadBank) así como la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Comapa) realizan una inversión para la rehabilitación de los colectores Ribereño y Donato Guerra, que iniciaron en el 2025 y siguen en proceso, una vez terminados los trabajos, permitirá que la capacidad de tratamiento en dos de las tres plantas que existen en la ciudad se duplique, evitando la descarga de más de 550 litros por segundo, beneficiando no solo a Nuevo Laredo, también a Laredo, ya que ambas dependen del abastecimiento de agua potable del cauce.
