NUTRICIÓN Y CUARESMA

¿Pescado tóxico en tu mesa?; ¿es seguro comer de lo que se pesca en el Río Bravo?

El Bravo es una fuente histórica de pesca en la frontera, especialistas advierten que la contaminación acumulada en el ecosistema sigue siendo un tema de atención sanitaria en la región de los dos Laredos, especialmente durante la temporada de Cuaresma

¿Es seguro comer pescado del Río Bravo?
¿Es seguro comer pescado del Río Bravo?Créditos: internet
Escrito en NACIONAL el

El Río Bravo recorre la frontera entre México y Estados Unidos y forma parte del paisaje cotidiano en ambos lados de la frontera. En esta zona, la pesca ha sido por décadas una actividad frecuente, tanto recreativa como de subsistencia, y durante la Cuaresma cobra mayor relevancia por el aumento en el consumo de pescado asociado a la tradición religiosa.

Bagres, carpas y mojarras siguen apareciendo en redes y cañas a lo largo del cauce fronterizo.

¿Es seguro comer de lo que se pesca en el Río Bravo?

A lo largo de los años, el río ha sido objeto de múltiples proyectos binacionales orientados a mejorar su estado ambiental. Tan solo en 2025, autoridades reportaron una reducción cercana al 44% en los niveles generales de contaminación, resultado de obras de saneamiento, modernización de plantas tratadoras y cooperación entre ambos países.

Estos avances han sido presentados como un paso importante para recuperar la calidad del agua y reducir descargas contaminantes.

Bagres, carpas y mojarras abundan en el Río Bravo

Sin embargo, especialistas en medio ambiente subrayan que el historial del Río Bravo incluye décadas de afectaciones por aguas residuales, descargas industriales y escurrimientos urbanos.

Diversos monitoreos han detectado metales pesados, mercurio, bifenilos policlorados (PCBs) y otros contaminantes persistentes. Estas sustancias no desaparecen fácilmente y tienden a concentrarse en los organismos acuáticos, en especial en peces de mayor tamaño o longevidad.

Advertencias del lado de Texas para la pesca en el Río Bravo

Es a partir de este contexto que las autoridades sanitarias han emitido recomendaciones sobre el consumo de pescado capturado en el río. En Estados Unidos, el Texas Department of State Health Services mantiene advertencias para distintos cuerpos de agua, incluido el Río Bravo en su tramo fronterizo.

Aunque no existe una prohibición total específica, se aconseja limitar el consumo a una o dos porciones mensuales en adultos y evitarlo en niños, mujeres embarazadas o en edad fértil.

En Mexico no hay una recomendación directa de no comer peces del Bravo

En el lado mexicano, la situación es similar. Algunos informes señalan que el agua del Río Bravo puede ser apta para consumo humano tras procesos de tratamiento, aunque con niveles de contaminación ligera.

No obstante, esto no equivale a una recomendación directa para ingerir pescado del río de manera frecuente. Hasta el periodo 2025-2026, no hay un monitoreo público reciente de SEMARNAT o CONAGUA que certifique como seguro el consumo habitual de las especies capturadas en esta zona.

La pesca en el Río Bravo es una actividad que se practica desde hace muchos años

A pesar de las advertencias, la diversidad de peces en el tramo tamaulipeco del río sigue atrayendo a pescadores locales. Entre las especies más comunes se encuentran el bagre, la carpa, la tilapia o mojarra, el catán y la lobina negra. Muchas de ellas son especies introducidas que se adaptan con facilidad a entornos alterados, lo que incrementa la posibilidad de que acumulen contaminantes en sus tejidos.

Expertos explican que el riesgo no se presenta por un consumo ocasional, sino por la ingesta repetida a lo largo del tiempo. Por ello, durante la Cuaresma se recomienda optar por pescado de fuentes comerciales certificadas, provenientes del mar o de granjas acuícolas controladas, como tilapia, salmón o atún enlatado bajo en mercurio, que ofrecen mayores garantías sanitarias.

Exhortan a pescadores a informarse de fuentes oficiales

Finalmente, las autoridades invitan a la población a mantenerse informada mediante fuentes oficiales. En Texas, se puede consultar el visor de advertencias de consumo de pescado del DSHS, mientras que en México se sugiere revisar los reportes ambientales y de calidad del agua de la Comisión Internacional de Límites y Aguas.

El Río Bravo es parte fundamental de la vida fronteriza, pero los datos disponibles indican que la precaución es un factor clave cuando se trata de consumir lo que se extrae de sus aguas.