DESDE LA FRONTERA

¡Trabajando como burro! Y se está extinguiendo

Escrito en OPINIÓN el

Hace unos días viaje al municipio de Otumba en el Estado de México por la “Feria nacional del burro”, visitamos un museo local y Burrolandia (organización que cuida y protege a esta especie). Más tarde me di cuenta que el 8 de mayo se celebra el “Día Mundial de Burro”, que tiene como objetivo: promover el bienestar, dignidad y conservación de los burros, no solo por su nobleza sino por la contribución en la historia y las actividades humanas.

Estas dos festividades anteriores me llevaron al recuerdo del libro infantil “Platero y yo” de Juan Ramón Jiménez (1914), en el que se narra de manera poética sus vivencias infantiles y juveniles con un asno blanco de la siguiente manera: “Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro”.

Lo anterior me llevó a decidir escribir esta nota sobre este animal tal particular, y que en ocasiones es poco apreciado o valorado por los humanos. Tal hecho lo se ejemplifican frases como: “Eres un burro” cuando se hace referencia a una persona no aprende fácilmente; “El burro por delante, para que no se espante” se refiere cuando alguien se menciona a sí mismo primero en una lista de personas y antes que el resto de los asistentes. Otras tres frases muy populares: “Otra vez la burra al trigo” se usa cuando las personas son tercas e insisten en cometer el mismo error reiteradamente; la de “Si no rebuznas, es porque no te sabes la tonada”, que es un insulto coloquial que implica que alguien que es torpe; y “Trabajas como burro” hace referencia a trabajar excesivamente y se utilizada para describir un esfuerzo físico o mental extremo similar al trabajo que hace un burro para nosotros.

Antes de proseguir siempre es importante saber ¿de dónde proviene los burros y que función cumplen para el humano y el ambiente? Y ¿por qué se están extinguiendo? En caso de burro mexicano (Equss asinus) es un descendiente del asno salvaje de África, que llegó a México en el siglo XVI tras la conquista, esto debido a que los frailes franciscanos lo trajeron para ayudarlos a trasportar carga y en general trabajos pesados, siendo que antes de la llegada de los españoles en nuestro país no existían lo que se denominaron “Bestias de carga”, sólo los Tamemes (hombres cargadores). Por lo que Fray Juan de Zumárraga decidió traer a los pequeños y simpáticos mamíferos llamados “burros”, esto debido a su resistencia y capacidad de carga muy superior a los Tamemes.

Además, estos animales se adaptaron muy bien a las condicione ambientales de nuestro país, lo que se hizo evidente con su reproducción y porque se alimentaban de hierbas y plantas que otras especies locales no las consumían debido a su bajo valor nutricional y contener sustancias toxicas, y durante inicios de siglo pasado fue usado como animal de carga de leña, pulque, piedras e incluso trasladar enfermos desde lugares agrestes.

Lamentablemente la población de burros ha ido disminuyendo según el INEGI, que reportó una reducción drástica de más del 80 por ciento de la población en las últimas tres décadas, pasando de 1.5 millones (1991) a menos de 300,000-250,000 actualmente. Esto debido al desarrollo e innovación tecnología que suplió la función de carga que realizaban los burros, y se dejó de tener interés en ellos, en su reproducción y cuidado. Finalmente, te preguntaría  ¿Crees que se deba reconocer al burro?