RÍO REVUELTO

En agosto ¿de baja los camiones incumplidos?

Escrito en OPINIÓN el

Por años, el transporte público en Nuevo Laredo ha operado bajo una inercia de opacidad y deficiencias que hoy, finalmente, choca de frente con la realidad administrativa. El dato revelado por la Delegación de Transporte Público es contundente: el 32.7% de las concesiones en la ciudad están “en el aire”. Que casi 500 unidades -muchas de ellas encargadas del motor económico local, el transporte de maquiladoras- operen fuera de la norma fiscal y administrativa no es solo un desorden contable; es un riesgo para la movilidad y la seguridad de los ciudadanos.

La publicación del listado oficial en el Periódico Oficial del Estado marca un antes y un después. No se trata simplemente de un cobro de derechos vehiculares; se trata de limpiar un padrón histórico de mil 27 concesiones que existían más en el papel que en las calles. La existencia de una sola empresa que acapara 83 concesiones y apenas pone en circulación 10 unidades es el ejemplo perfecto de por qué el sistema ha colapsado: el acaparamiento de derechos por encima del servicio al usuario.

El “periodo de gracia” que vence en agosto es la última llamada para un sector que ha estirado la liga durante décadas. Si bien el retiro de unidades podría generar una crisis logística temporal -especialmente para las maquiladoras que dependen de estos traslados-, permitir que sigan operando en la irregularidad solo posterga una modernización que Nuevo Laredo exige a gritos.

La autoridad estatal tiene ahora el reto de no solo retirar lo que no sirve, sino de asegurar que la “reasignación” de esas concesiones no caiga en las mismas manos ni en las mismas prácticas. La ciudad no necesita más concesionarios de escritorio; necesita camiones en las rutas, choferes capacitados y unidades que cumplan con la ley. Agosto será el mes de la verdad: o se profesionaliza el transporte, o nos quedamos con un sistema mutilado, pero bajo la promesa de una reconstrucción necesaria.