Chi Mai que en Sinaloa no quedó ni el velita del barrio, ¡Es más! ni el saca borrachos de la piquera de la colonia, ni el conserje del escuelín del rumbo, los güeros acusaron a tochos morochos, el que menos de los polacos, (dis) funcionarios y tiras es más malo que la carne de puerco con triquina. Para los “cops” del otro lado del charco, la gente de acá es más mala que pegarle a la jefita ¡Y en pleno 10 de mayo! Así que esto va a valer berenjena, no tenemos ni idea de en qué va a terminar todo este Pedro, ya empezaron a ver en qué acaba. Los alcances no se contemplan.
COMO QUE HAY TIRRIA
Nos gusta como para que los hoy occisos no hayan muerto en accidente vehicular, porque luego lueguito se vino la respuesta. ¡Y eso no es nada! Lo que falta manito, peligro y los primos se agarren estado por estado, hasta completar los 32. No nos extrañaría, por eso es que decimos que a ver en qué va a acabar todo este despapaye. Fácil y con la zurda se antoja de que apenas es el comienzo de la barredora. Sea verdad o sea mentira, ese es otro boleto o como diría la Nana Goya del anuncio del desaparecido Banco Inverlat; “Esa es otra historia”.
PARA AGRADECER
El costo del asfalto (derivado del petróleo) ha aumentado 15 por ciento a raíz de todo ese Pedro internacional que tiene que ver con los pelotazos en Medio Oriente, allá donde está la mera mata de ese recurso natural a base de hidrógeno y carbono, por eso es que las pavimentaciones, los bacheos, las reencarpetadas y todo lo que se le hace a nuestras callejas, hoy hay que aquilatarlo más. Pues se disparó el precio de tales jales. No cuestan lo mismo que hace medio año, hoy el monto de lana está cañón. Un kilate de chapopote está carísimo.
COMO NYLONS DE PRINCESA
Así que agarremos a besos nuestras calles, pero sólo las que están lisitas, lozanas, bien parejitas, cual nylons de princesa, sin barritos, ni espinillas, ni protuberancias, ni pelos, ni agujeritos -bueno, solo uno-, porque puede que por un largo tiempo ya no la veamos así de bonitas. Contemos también lo bueno, como son tales reparaciones y mantenimientos que La Yunta lleva a cabo en las rúas del rancho. En Tamaulipas, los otros 42 ranchos, quisieran tener calles como las de Nuevo Laredo. Chi Mai que sí.
LOS NIÑOS COMO LOS PEDROS
Felicidades a todos los chiquitines en su día, todos son ¡tan bonitos! (mmmnnnffff) en verdad. Ustedes son el futuro de esta ciudad y de este país, échenle muchas ganas. Lo hemos dicho, ahora pasemos a la realidad una vez pasada la clásica felicitación a los enanetes, digamos la verdad. Los niños son como las flatulencias, uno solo aguanta a los propios. Y eso porque es de a Webbo. Que sí no ya los hubiésemos mandado al carajo. Atentamente El Grinch De La Niñez (mocoso que no sea de uno, ya puede ir tomando distancia, como los lunes en la escuela y aplicar lo de “¡paso redoblado, ya!” para marchar, sí, pero muy lejos de uno). ¡No se crean! Nos encantan los móndrigos escuintles… los míos.
EN SERIO, DAN WEBBA
Nos cae como rodillazo en Los Gumaros, el que siquiera alguien en la prensa cite los relevos en los sindicatos, como es el caso de los teachers. Chi Mai que es inevitable de nuestra parte el sacarle la vuelta a leer, escuchar o ver a alguien tocando ese tema tan inútil y sin sentido del mundo de los gremios y de los Gabinos o las Gaviotas que se quieren papear en la dirigencia. Los sindicatos -en México- se inventaron para que se sirvan a dos manos, nada más de dos a tres weyes -o vacas- no pasa de ahí. Nunca ha sido otra cosa en cualquier rincón de la nación.
THE SAME SHIT
Como dirían los gringos, “la misma mizcua”. Que si ya toca que le den vuelo al viejo decrépito, que se quiere poner Fulanito, que si Fufito quiere dejar a Menganito. ¡Da igual! todos son lo mismo. Aquí cabe la clásica frase del pueblo mexicle; “Es igual, al que pongan va a robar” ¡Y lo va a hacer como degenerado! Pues sólo tiene una oportunidad en su vida. Bueno, no sólo una ocasión, pues ya vimos que en Tamaulipas ciertos semovientes los vuelven a poner para que los sigan robando.
EL QUE POR SU GUSTO ES BUEY…
…Hasta la coyunda lame. Tamaulipas se distingue por poner a los mismos cacos, no sólo una y otra vez, sino que cuando ya se les vence el tiempo para la mmdera, tan luego pasa un periodo fuera del puesto, lo vuelven a instalar para que siga manoteando sin cesar, como abanico de aspas. Y sólo para que como es el caso de los “maistros”, vendan plazas a lo loco. A este bato, en Nuevo Laredo, hablando de plazas, sólo le faltó vender la plaza Hidalgo, la Juárez, la México, la De Los Insurgentes, la de Las Tres Culturas, la Zaragoza y la De La Mujer.
