Se viene la madre de todas las batallas en las urnas, la del siguiente año, pero que ya está aquí, ahí bajita la mano y que sin hacer tanto Pedro, toda la macolla del 2027 serán como 18 mil 930 los “huesos” que estarán en juego. Ya nos explicaremos el porqué del escandaloso numerito que aquí tecleamos, no es locura nuestra, Chi Mai que no.
Pero volviendo a la carnicería, ya nadie para esta que oficialmente empieza en septiembre. Y la marabunta va con machete desenvainado por las jugosas piezas óseas, así de de ese tamaño serán las broncas, entre unas y otros.
Estarán a peso los infiernitos, habrá de tocho morocho, pero primero pelearán entre los mismos de cada partido para buscar ser los ganones y las gaviotas que agandallen candidaturas. Ya después, allá por enero, empezará la partidera de progenitora contra los de los demás partidos polacos.
De hecho, ya se despertaron las pasiones por alcanzar un boleto para las elecciones de este 2027, ojalá que a nadie tengamos que cafetear.
Lo ideal sería que nadie se mate, ni entre los propios ni se tirotee con los ajenos, que para el país se la viva tranqui e aquí a la tarde del 06 de junio del año que entra. Y sobre todo que al final del día, apechuguen los que de a Webbo morderán el polvo, los que irremediablemente no alcanzarán la otra orilla del río, porque en esas lides solo hay un ganador y los demás valen mami.
¿Por qué decimos que será la madre de todas las contiendas y más de 18 mil cargos estarán en la boleta?
Las elecciones del 2027 impondrán un récord en el número de puestos de elección popular a definir por los ciudadanos, pues estarán en juego 3 mil 800 cargos de jueces federales y estatales; 500 diputados federales, 17 gobernadores, mil 98 diputados estatales y 13 mil 515 regidores y síndicos de 31 de las 32 entidades federativas.
El guiso será; 17 gubernaturas, 500 diputeros Federicos, entre mil 98 a mil 166 (según cifras que varían por muchos factores y razones). Se habla de 2 mil 246 alcachofas o presidencias burricipales.
Pero -nunca falta un pero y aquí viene lo bueno-, también se elegirá en las urnas en este siguiente 2027 nada menos que a 859 jueces federales y como a mil 800 juzgadores rancheros, o sea locales, llamados del fuero común o estatales.
Entonces y sin añadirles los chorromiles de rugidores y síndicos (o más bien cínicos) en todas y cada una de las más de 2 mil rancherías, o sea, lo ya definido, lo precisado y anotado por el INE y los institutos electorales de cada entidad, el número claro que va a las boletas de votación el siguiente año 2027, son 6 mil 588 cargos.
PEEEERO
A menos y como ya se está contemplando, que se pase al 2028 la elección judicial, sí, que todo lo que tiene que ver con el Poder Judicial, lo de los jueces federales y estatales se quede en veremos, brincarlo para dentro de un año más (2028), con el fin de no hacer un verdadero desmadre, pues si se incluye a los togados del sistema perjudicial mexicle, sería un verdadero berenjenal lo del domingo 06 de junio del 2027.
Decir 17 gubernaturas, más de 2 mil alcachofas y su bola de rémoras, llamados cabildos (buenos para nada) como el de aquí que tenemos 23 y de todos no se hace una mona o un chango que la brinque.
Además de 500 vividores federales, a los que se les tiene que pagar dietas, aviones, hoteles, tragaderos, “quelites” diversiones y demás. Además de los diputeros rancheros (Nuevo Laredo tiene tres en Ciudad Victoria y para pura fregada sirven o díganos estimado lector solo uno de ellos que haga buenas cosas).
Y LUEGO LA GRANDE, LA DEL 2030
Y según los que queden vivos, viene la otra, la del 2030, porque ésta del 2027 será una verdadera carnicería, ya que les va a la vida a partidos como el RIP y el Panucho, así que “prístinos” y bolillos se tienen que tirar a matar. Después se dará paso a “la grande”, la presidencial, pero esa ya será otra historia, como diría Nana Goya, en los anuncios del desaparecido banco Inverlat.
Pero para no irnos de oquis, les diremos que: en la del 30 serán nada más para abrir boca, 629 cargos federales, siendo una presidencia, otra vez 500 diputaciones federicas, las 128 senadurías (puro viejo baquetón y ñoras bastante bolsonas). Decimos para abrir boca, porque también habrá elecciones rancheras, de diputaciones locales, alcaldías y cabildos.
Pero nunca se definen a tiempo los calendarios, ni las cifras, todo cambia en esas otras candidaturas o elecciones, depende de los calendarios específicos de cada entidad federativa, la duración de los mandatos vigentes (ya ven que se tiene que emparejar los trienios, sexenios y otras cosas). Y sin faltar lo que ordenen las reformas electorales que pronto entrarán en vigor, de acuerdo al recién aprobado “Plan B”.
Pero, usted dé por hecho que también habrá votaciones pueblerinas en el 30, además de los 629 cargos Federales, solo que habrá que acomodar tiempos, procesos, periodos y demás. Pero no adelantemos vísperas, mejor sentemonos a ver cuanta gente queda “viva” después del tragadero de las elecciones 2027.
Y otra cosilla rabona que se nos pasaba, también en el 2030 podría haber elecciones judiciales, pero mejor ya ni le movemos a ese Pedro, pues no terminaríamos nunca. De tratar de explicar, si así ya hicimos un desmadre aquí.
Feliz domingo y preparémonos para la liguilla pambolera, ese espectáculo charchino, tan chafo que ustedes los mexicles tienen cada semestre y que se pelean encarnizadamente (como orates), por una bola de calzonudos que a ustedes ni los pelan, ni los hacen en este mundo.
El jutgol totonaca es como su polaca azteca, rabiosamente peleada por el pobre pueblo, cuando que a los actores de esos dos shows les vale más que para pura madre el ciudadano y lo que sienta.
Y al final, los dueños del balón -igualito que nuestros políticos- como quiera se embolsan las grandes carretadas de dinero, groseras sumas de marmaja que sale de nuestros sangrados, sudados, muy llorados y bastante sufridos bolsillos.
