Francamente, sin que nos quede nada, a nosotros lo del nuevo hospital, nos parece como la luz al final del túnel, seguiremos un tanto escépticos, o sea, ¡Hasta no verte Jesús mío! Y es que la burra no era arisca, la hicieron. A una tía lejana nuestra, vinieron unos y otros batos, todos le dijeron muchas cosas bonitas al oído y nada más le jincaron una retahíla de güercos, nadie le cumplió nada, sólo la llenaron de mocosos, todavía a los les dicen “Los Moles” quesque porque están hechos de varios chiles.
FUMANDO ESPERO
Así la manzaneada de un dizque nuevo hospital, nos han dorado la píldora como por más de 20 años, que si del IMSS, no, que será del ISSSTE, tal vez de la SS. Y de hospital, ni sus luces, ni siquiera el mertiolate, ni un maldito curita (bandita le dicen los chicanos), ¡Ni gasas! (de nada). Mejor, como dice el tengo, fumando espero.
NOS HAN SABROSEADO MUCHO
Sexenios han llegado, trienios han venido y nosotros los del pueblo, nada más nos la hemos persignado bien y bonito (y sin ser Semana Santa). Lo vivimos con el Libramiento Mex 2, pasaron gobiernos federales, estatales y trienios rancheros, nunca hicieron ni madre. Hasta que llegó La Yunta actual, estas morras y batos si se aventaron el detallazo, dijeron; “¡Tendidos como bandidos!” y que se echan la parte faltante de esa rúa, incluso le crearon un paso elevado o puente sobre las vías del tren, una obra muy necesaria, para evitar la producción de tantas carnes frías (quitarle los accidentes fatales).
CURADOS DE ESPANTO
Vamos a jugarla, fría, vamos a dejar que se den las cosas, que bien que tienen ganas de rifársela con la construcción de un nosocomio, qué bueno por eso. Pero ya todos sabemos que el camino al infierno está empedrado de muy buenas intenciones. Así que mejor vamos a llevárnosla de a “calmantes montes, alicantes pintos”, es decir, “despacio que voy de prisa”. Si ya nos la pellizcamos más de una “peseta” (1990 se inauguró el Hospital General en el Ojo Caliente), que no podamos esperar otro tantito, para entonces sí, echar las campanas al vuelo.
MAL EN SALUD
Nuevo Laredo está un poco malancón en salud, en el rubro de salubridad nos la hemos visto negras, en el renglón de la sanidad, de la medicina, nos ha ido del nabo. Pues tenemos que en el 2013 se inauguró un mamotreto de Hospital Oncológico por parte de Viegidio Torre Cantú, era una payasada de hospital del cáncer, no había ni quimioterapias, ni médico especialista, fue puro Pedro durante años, El ruco desgraciado no le metió un quinto, ni siquiera porque esa payasada se llamaba “Rodolfo Torre Cantú”, como su carnal que fue pasado a mejor vida y por tal asesinato él se papeó de lo lindo en seis años al frente de las arcas tamaulipecas.
DE LOS DEMÁS NI HABLAMOS
La Unidad de Medicina Familiar número 76 del IMSS en el fraccionamiento La Fe (con mucha fe y no se caerá ese bodrio de edificio). Todos lo vivimos, era un castillo de naipes, erigido sobre un joyo, sí, fue construido en un pozo, en un basurero, en un pantano. El caso es que ese mugrero estaba más ladeado y más hundido que el Titanic. Los médicos siempre se la han vivido bien defecados, de que un día van a colgar los tenis ahí dentro de esa amalgama de errores arquitontónicos y de construcción. Eso se los habría dicho un “maistro”, un “media cuchara”. ¡Hasta un chalán! pero la cosa era robarse un feriesón bañao. ¡Y lo hicieron! ahí en esas arenas movedizas.
QUE NO NOS CUENTE
Así que en el tema de salud y de construcciones, no nos vengan a contar las muelas, que ya tenemos 32 piezas dentales, como para seguir chupando teta. No nos quieran venir a vender chiles, que nos llamamos Clemente y nos apellidamos Jacques.
PORTÉMONOS BIEN
Este fin de semana largo o más bien, toda la semana (de) santa (Webba), vamos a portarnos como nunca, o sea, bien, como gente decente, personas nobles y buenas. Tratemos de pegarle leve al Chupi Lupis de Kellog´s, no nos vamos a morir si no nos estupidizamos todos estos días, de perdido cortémosle a la mitad la marranilla que nos inflamos. Y nuestra familia será feliz, no nos verá bien babosos.
PAPI…NCHE PADRE
Hoy hace 30 y poquitos años nos convertimos en padres. Y luego esa misma mocosa nos hizo debutar de El Abuelo Ye-Ye. Qué cosas tiene la vida Melissa, a ver si alcanzo a que Elena me vuelva un bi, pero no un bisexual, sino un bisabuelo. Felicidades mijita chula pásatela súper con esos dos escuintles que Dios nos regaló a todos (a tu marido, a tu madre, a los compadres y a mí, tu orgulloso, daddy). Ahí le reclamas a Diosito el no haber nacido en la Paseo Colón o en Regency Park, ni modo, como diría Cristina Pacheco en su gustado programa “Aquí nos tocó vivir” (Y a ti nacer entre nosotros).
