Cada año la humanidad se está acercando a gran velocidad hacia ese inevitable umbral de la dependencia tecnológica, pues esa necesidad de mejorar su forma de vida le está provocando dejar a un lado el pensar como ser humano para depender en gran medida de la “torpe” inteligencia artificial.
Esto no porque la IA sea incapaz o incompetente a lo que se le encomienda o en lo que se utiliza, más bien porque se está confiando demasiado en otorgarle a esta todas sus tareas, al proporcionarle a esa “mente” artificial no solo del ser humano sus excelsos conocimientos sino por igual todos sus errores y defectos.
Por siempre la humanidad se ha dedicado a imaginar el futuro, por lo mismo se ha centrado en redactar historietas, libros y crear películas de ciencia ficción, provocando que esos pensamientos en las mentes de otros puedan convertirse en toda una realidad.
En consecuencia, saltando de la imaginación a su creación, proporcionando al ser humano esa variedad de ideas, aparatos o sofisticados componentes electrónicos que coadyuvan a generarle esa vida más fácil, logrando con esto el casi ya no hacer nada, así los mecanismos electrónicos o digitales piensen y hagan para uno todo.
Sin embargo, ese deseo de automatización, de establecer esa dependencia casi total a través de las nuevas tecnologías que el propio ser humano crea, hoy ya se está viendo que en gran medida son contraproducentes, al constatar y comprobar que al menos la inteligencia artificial de cierto modo se está “colando” entre la vida y privacidad de su propio creador al invadirlo de forma total en tiempo y forma.
Los aparatos de comunicación móviles llamados teléfonos celulares son ese espacio e instrumento perfecto en donde se “anidan”, por decir así, toda clase de tecnología para llegar a su objetivo, a su propio manipulador como es el ser humano; entonces si el usuario se detiene por un instante a ver algo de interés, ese tiempo basta para que la inteligencia te lo repita y programe en todos tus espacios o canales que visites, convirtiéndose no en algo de interés o útil, sino en ese algo por demás molesto y difícil de evitar por algún tiempo.
Cierto es que la tecnología en todas sus vertientes ofrece esa mayor accesibilidad y facilidad de hacer o utilizar el entorno que le rodea al ser humano, pero cierto es también que esa falta de control, de permitirle todo sin herramientas fáciles y comprensibles para poder rebatirlas sí que genera un gran problema.
Mas crítico es cuando estas tecnologías se salen de control o que no están bien diseñadas para soportar cambios o que no detectan las indicaciones a consecuencia de malos ordenadores o programas defectuosos que al final del día afectan a su propio creador, el ser humano.
Como ejemplo lo sucedido hace algunos días, a una pequeñita de 2 años de edad la que y por el tan solo hecho de ir sentada en el vehículo familiar, lamentablemente muere a consecuencia de un mecanismo robotizado por el humano mal construido, al ser prácticamente aplastada por el propio asiento ante su inevitable y sorpresiva activación.
Casos a nivel mundial como este han ocurrido uno tras otro como esos robots humanoides que se revelan en contra del público en exhibiciones o en áreas laborales, sin embargo, el poder económico aunado a la fabricación de todo tipo de aparatos domésticos o industriales, de transporte entre muchos otros y por ser de gran producción, provoca que no se logren erradicar esos errores al instante, generando perdidas de vidas, lesiones entre sus propios usuarios o incluso sus creadores.
Los seres humanos están expuestos minuto a minuto a infinidad de tecnologías, pero entender cada una de ellas en su propio idioma y tan solo el mencionarlas como software, hardware, inteligencia artificial, chips, programadores, tarjetas entre muchos más, lejos de entenderlos confunden más al no existir un patrón de educación practico, comprensible y al alcance de todos.
Entonces y como una forma para descifrar al instante todo ese ramaje tecnológico, ante esta deficiencia, no estaría mal el comenzar a implementar la materia de informática desde la inicial educación primaria.
Todos los días se está prácticamente a un lado de la tecnología, de las herramientas útiles y necesarias para sobre llevar esta nueva vida, pero ante sus fallas o errores como se ha visto, el cómo contraatacar a esa invasividad en las comunicaciones o esa peligrosidad al utilizar maquinarias o vehículos, es algo que tecnológicamente el propio ser humano y ante sus creaciones aún no se lo permite al mismo ser humano.
