CON EL MAZO

¿Con qué ‘nylon’, manito?

Créditos: Especial
Escrito en OPINIÓN el

¿Cómo diablos le van a hacer los contrarios al gobierno burricipal actual, para vencerlos en las urnas en el 2027, si las obras de hoy están por doquier? Si lo hasta ahora realizado, le grita al pueblo cómo se hacen las cosas, cómo es la gobernanza. Y nuestra raza no es ciega, los nuestros son bien nobles y bastante inteligentes, además de agradecidos. Saben que con su voto pueden alargar el que por aquí y por allá se sigan haciendo bien las cosas ¡Y más! En muchos trienios no se hizo nada, puro relumbrón, hartos “elefantes blancos”.

AHÍ ESTÁN

Ahora La Yunta ha hecho mucho, tanto bajo la tierra (drenajes), a ras de ella (hartas calles) como por arriba (escuelas, puentes, pasos, clínicas, plazas, centros comunitarios, etcétera). Y eso nadie lo había realizado. Chi Mai que no, el ciudadano tiene ojos y lo ve. Así que el que venga, sólo que sea de los mismos, mismos colores, mismas siglas y apostará tronchado por ella o por él. ¡Quien sea! lo llevará a ganar, contra el más pintado.

Y NO LO DICE UNO

Por eso dudamos que al menos en la siguiente elección, alguien de juera vaya a venir a arrebatar lo que tuvieron en el pasado pero por muchas raterías, perdieron, dejaron ir. Tanta infamia, tanto grosero robo terminó por abrirle sus ojitos pispiretos al pueblo. Así que no señores, no, definitivamente que esta próxima vez no va a ser posible que regresen los rateros del ayer. El pueblo ya no es el de trienios atrás, ha cambiado, se cansó, se decidió mandar a la goma a tanta rata, los chispó a su Mauser. Y no los va a dejar regresar, se pongan la camiseta que se pongan, se quiten unas siglas y se monten en otros colores, Ya Juan Pueblo está curado de espanto. No se la vuelven a hacer.

NO SE LO CHUPE

Mejor pague el impuesto predial, que sus chavales no se queden empaletados si es que usted cuelga los tenis, debido a esa vida de crápula que lleva.  Señor, señora el gobierno burricipal acaba de votar, para condonar los intereses y recargos, los gastos de ejecución y de cobranza, por su cuchitril, que si usted va a palmar, no les deje la mula a sus “bendis”. El pago del impuesto predial es ayudar a sus mocosos a la hora en que usted cuelgue los Converse -porque los va a colgar, de eso no le quepa la menor duda-, así que juéguela fría, antes de que el enfriado sea usted.

LA RAZA CONFÍA

El pago del impuesto predial se traduce en la confianza del pueblo hacia La Yunta, han pagado 122 melones en el primer trimestre de este año, eso significa un 29 por ciento más que el mismo periodo del año pasado. Y eso mi gente, sólo tiene un significado, se traduce en que la banda, nuestro pueblo, confía en el gobierno burricipal. Cuando una comunidad no cree lo que se está haciendo, cuando no confían en quienes están al mando, simplemente se hace wey, usted y yo, no soltamos ni un céntimo, para que luego se lo roben los ladinos. Hoy no es así, esto es un buen reflejo, una positiva respuesta de Juan Pueblo a su gobierno ranchero.

HABLA LA RAZA

La banda que mora en Villas de San Miguel, Nueva Era, Francisco Villa, Lomas del Río, Los Olivos I y II, Toboganes, Valles de Anáhuac, Reservas Territoriales, Valles del Paraíso y un buen bonche de rancherías que voy pasando, no nos dejan mentir sobre el aliviane recibido en cuatro años. Lugares como la avenida Guerrero, la Reforma, César López de Lara, la 15 de Septiembre hablan de mejoras palables y visibles. Eso se consigue también con el pago del impuesto predial, con el de la COMAPA (que manque empresa paramunicipal que se cocina “por separado”, la verdad es que todos sabemos de qué lado y cómo es que masca la iguana). Los pagos de tributo y de derechos al burricipio es un gran apoyo para que se sigan haciendo cosas por el terruño.

PONGA SU HUERTO

El tomate carísimo, el limón es una agria experiencia, la cebolla está para llorar y el chile, el chile ya valimos muy poco. Todo está carísimo, la tortilla, el huevo, lo que me digan, en definitiva no nos quedará más que poner un huerto atrás del chante (pero que no dé para casa del vecino porque nos va a hacer el gane gachamente). Recordamos antaño, en las casas se sembraba tomate, limón, papaya, calabacita, durazno, higos, naranja, chile (piquín, quipín, chiltepín, bola o morita). Nuestras abuelas y jechus, tendidas como bandidas, molían el maíz y elaboraban tortillas, gorditas, tortas, pambazos, ¡hacían mole”  y cuanta ricura se les ocurría.

REGRESAR AL VIEJO HOGAR

Hoy todos deberíamos regresar a esas costumbres, prácticas, ejemplos, tareas, elaboraciones, producciones. En el patio en lugar de flores y vegetación mafufa, un buen naranjo, un frondoso limonero, ese árbol de higos, pura ricura, los duraznos, esos tubérculos como papa, cebolla, zanahoria, camote, betabeles, jícama y los sembradíos no tan altos, a media altura, que de niños alcanzábamos fácilmente (lechga, cilantro, espianaca, cebolla, albahaca, romero hierbabuena, fresas, sábila, manzanilla). Caray, todavía se puede.

PERO NOS MODERNIZAMOS

Nunca compraban en casa naranjas, ni limones, ni duraznos, ni higos, ¡Ni plátanos! Entre muchas tantas cosas. Pero nos cayó el chauiztle, o mejor dicho, nos modernizamos y adiós a tales alimentos naturales, ahora los compramos en la tienda del barrio o al “hacer el super”.