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Banxico recortó la tasa de interés

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Escrito en OPINIÓN el

Salvo contadas naciones muy pequeñas, microestados e islas, el resto de los países en el mundo cuentan de manera individual con un banco central, en México es el Banco de México (Banxico), una institución que se encarga de mantener el valor del peso. No hablamos necesariamente de un tipo de cambio contra una divisa, sino de evitar que nuestra moneda pierda poder adquisitivo, es decir que nuestra economía y por supuesto nuestros bolsillos no sufran “mucho” por la contante inflación.

Para ello, Banxico, cuenta con distintas herramientas como lo es la emisión de dinero, la vigilancia del propio sistema financiero, el manejo de las reservas internacionales y el control sobre la tasa de interés. Sobre esta última herramienta es importante realizar un breve análisis.

La tasa de interés es utiliza por el banco central para controlar la inflación mediante el consumo, cuando aumenta la tasa de interés se busca por un lado que el consumidor consuma menos a crédito, ya que será más cara la compra y por otro lado desincentivar la inversión ya que las utilidades o ganancias para el empresario serían mayores en una inversión tipo bancaria. Situación opuesta tanto para el consumidor como para el empresario cuando la tasa de interés disminuye.

La inflación actual en la economía mexicana ha ido aumentando, en marzo del 2026 respecto al 2025 los precios aumentaron 4.59 por ciento, cifra muy superior a la esperada. Bajo la “lógica” económica, a veces creo que en economía no hay lógica alguna, el banco central debió de haber incrementado la tasa de interés para así poder meter un freno a la inflación. Pero sucedió lo opuesto.

La Junta de Gobierno de Banxico, integrada por 5 personas, decidió con 3 votos a favor y dos en contra reducir la tasa de interés en un cuarto de punto porcentual para de 7 por ciento llegar a 6.75 por ciento.

El argumento de quienes votaron por la reducción en la tasa de interés fue la existencia de dos factores para aliviar la inflación, por un lado, el muy ligero crecimiento económico; se espera que el 2026 la economía mexicana crezca en menos de 1.5 por ciento, y por otro lado la debilidad del dólar.

Con esta acción los créditos y por supuesto las compras a crédito se abaratan, además los empresarios pueden adquirir prestamos más baratos para realizar inversiones. Pareciera que el Banco de México esta buscando impulsar el crecimiento económico, a pesar de las grandes dificultades de la economía mundial como lo son los aranceles, los conflictos bélicos y los ajustes en la geopolítica, pero este crecimiento; tan necesario para generar empleos, tendrá un costo, una inflación un poco más alta.

Esperemos que el caldo no salga más caro que las albóndigas, aunque ambos aumenten de precio.