Tamaulipas tiene 7 burricipios con 21 rugidores y en otros 7 pueblos son 18 los (p) ediles. Ahora con al Plan B convertido en reforma constitucional en lo electoral, con lo de 15 regidores como máximo, en nuestra entidad para este 2027 van a valer mother 48 regidurías y 14 sindicaturas, pues también los síndicos serán mochados, por exceso. A ver ¿Quién se opone a rasurarle al presupuesto de cada rancho tan tremendos desembolsos de lana, para mantener a tanto baquetón y a tantas vacas echadas?
PURA RES TIRADA
En serio que bajita la mano, más de 10 regidores en un pueblo, son un ¡Ingo! Como en Nuevo Laredo es un grosero exceso el hoy tener 23 changos y monas que se columpian de la lana de todos (21 rugidores y 2 cínicos). Y sólo para que hagan enjuagues con su cargo, pues es lo que hacen más que por el bien del pueblo. La sesera de estos manes y morras sólo trabaja para ver cómo se agandallan más beneficios para sí mismo, cada uno.
LA HISTORIA NO MIENTE
Nos lo dice la historia de Nuevo Laredo. Excepciones hay muy pocas a través de los trienios, pero en el actual, definitivamente que no. El ciudadano que se preocupa por su ciudad, nunca ha entendido porque hay 23 entes, además del presidente municipal. ¿A poco Nuevo Laredo los requiere? ¿No es cierto que en presidencia, brillan por su ausencia, cuando el pueblo va a buscarlos? “Es que anda en el territorio”, dicen sus changuitas y monitas que tienen en sus cubículos. El territorio es su cama o “por ahí”. No se ve que hagan diferencia en la ciudad, no se observa que uno destaque. Así que el recorte de estos puestos, con el Plan B de Clau, caerá de puros peluches en todo el país.
ALCALDE Y GABINETE
En esta ciudad siempre ha sido únicamente la cabeza y su cuadro chico los que hacen o deciden por el bien de su pueblo, el grupo chirris del “preciso” o la “mandona” son los secres de estado o dires de departamentos, a los síndicos sólo se les tiene para firmar -por ley se les metió al enjuague-, mientras que los rugidores, sólo sirven para hacerse patos, son una verdadera comparsa. O díganos algo bueno de algunos de estos, de los de hoy, como no sea estarse peleando en las ruñones de Cabildo.
SE REFORMA LA REFORMA
Ya está por terminarse la obra en avenida Reforma, se hizo nuevecito todo el Pedro. Y decir todo, es todo. Drenaje pluvial, drenaje sanitario, redes de agua, eso en ambos cuerpos de la vía, son 900 metros lineales de 15 de Septiembre a González Ortega, se cambió camellón, alumbrado público, banquetas, cordones, se puso capa de 7 centímetros de espesor en el piso, se escarbó y se sacó todo el mugrero que había abajo, encontraron tuberías de cobre, tuberías anti diluvianas de drenaje, esas cosas de barro que ya ni funcionaban, pura bazofia enterrada sin servicio. Se niveló todo el camino que estaba bien mal.
PARA 60 AÑOS
Es una obra real, es la entrada digna del pueblo, se trabajó en algo que no se hacía desde que las víboras andaban paradas. Esta vez los de La Yunta se tiraron a fondo, claro que la mega chamba provocó un sinfín de mentadas de madres, tal y como cuando el paso elevado en Calzada De Los Héroes y Eva Sámano o como muchas otras obras grandes, que le fastidian a medio pueblo, aún a sabiendas que es para el beneficio de todos, principalmente a los que están por esos mismos rumbos donde se trabaja. Al rato van a agradecer lo realizado, pero mientras, siguen los recordatorios de jefa.
HAY QUE ENTRARLE
Sucede que en Nuevo Laredo en los últimos cuatro años, se han hecho jales que otros gobiernos no se atrevían, alcachofas anteriores, le sacaban al bulto, mucha obra que todos le temían, sobre todo lo de drenaje y redes, lo de escarbarle al piso. Ningún trienio quería abrir la tierra y ponerse a trabajar en los graves desperfectos, carencias y demás. Este gobierno burricipal de ahora, sí lo hizo. Y afortunadamente los beneficios de ello se están viendo, los siente la raza. Es la neta, contemos también lo bueno, hay que reconocer, sobre todo -repetimos- que nadie lo quería efectuar, todos le sacaban la vuelta.
TRISTE PARTIDO
América manchó la garra y Cruz Azul ensució el apellido, el tan esperado regreso del balón rodando en el estadio Azteca (manque le pongan otro nombre comercial, siempre será el Azteca) valió progenitora, ni sirvió ni para maldita sea la cosa. Los dos equipos dejaron mucho qué desear, neta que sólo desquitaron Brian Rodríguez y el Pato Salas por las Águilas, mientras que Campos y Rotondi sacaron la cara por Los Chemos, los otros 20, además de los cambios que se hicieron, valieron para pura madre. Ese es nuestro pambol, de cara a un Mundial, con los “grandes” jugando basura. Sólo para eso nos alcanzó.
