Son cuatro, se autodenominan “Somos México” (los auténticos antis, la dizque marea rosita), “Que Siga la Democracia” (medios Morenos), “México Tiene Vida” (puro golpe de pecho) y “Construyendo Sociedades de Paz” (evangélicos) y traen ganas de obtener el registro como nuevos partidos polacos.
O sea, un cuarteto de “solovinos” más, como si México necesitase más parias, para que los mexicanos los mantengamos de pe a pa, para que puedan comer tres veces al día, a la vez que los hacemos llegar a las grandes bolsas (del gobierno, en cualquiera de los tres niveles) y poder Evenflar como becerros insaciables, manotear de lo lindo la caja de las galletas, papearse brutal y groseramente del dinero que hoy -aún sin repartírselos a ellos- no alcanza para todo lo que debería acabalar tal lana.
Son cuatro jinetes del moderno apocalipsis azteca, los que se asoman. Y eso que la autoridad electorera les cerró las puertas a otras 47 cofradías de “come cuando hay”, sí, los pasaron a joder diciéndoles ¡nanay!, nones como dijo Tom Jones.
O sea, fueron 51 grupos de vivales que se anotaron, querían volverse partidos… pero de madre.
MANTENER A MÁS PARIAS
Puras lacras que hoy no se necesitan, hemos vivido muy bien sin ellos, el 25 de junio, es fecha clave, ese día sabremos cuántos lo consiguieron de los cuatro, y para el 1 de julio ya habrán quedado conformados para participar en la elección del 2027. Y desde este mismo 2026, van a empezar a mamar dinero del pueblo.
Ojalá que no se apruebe a ninguno, sería una gorupera más de malvivientes, una retahíla de ratas, que desean ser mantenidos por todo un pueblo tan burlado.
Imaginen, tener 10 grupos de vividores, sumándole los seis que ya existen, Chi Mai que en nuestro país se resta toda seriedad a la polaca. En los países verdaderamente avanzados -no avanzosos- la hacen fácil y con la zurda con un par de institutos políticos.
¿En México para qué diablos queremos más de seis? luego van a andar con mamelucas alianzas como si fuera lucha de relevos australianos entre tres (PRI-PAN-PRD) contra tres (MORENA-PVEM-PT).
Y pensar que los mexicanos, la raza de a pie, los tenemos que mantener, todo para que se sigan repartiéndose el queso, disponiendo del erario y, además, haciendo business con las riquezas y territorios del país.
No se vale, máxime que ya comprobamos que esta nación la hace gacha, panda y orejona con solo dos grupos, como ocurrió en la reciente elección presidencial.
Lo mejor sería que todos esos tiradores que andan orejanos o sin matriz, se alineasen en uno de los seis existentes, que sea afín a sus corrientes (y muy corrientes). Que oficialmente se embolen todas esas rémoras liliputienses que siempre se le pegan a uno más grande, así nos ahorrarían harta lana al país.
México no está para sumar más partidos, definitivamente que no, eso nos llevará más para atrás, no le vemos nada positivo. En otras naciones eres de chile o de dulce, zurdo o diestro, blanco o negro, no hay más que de dos sopas.
UNA PESETA DE PILONCILLOS
Señores si ustedes ya llevan cargando en la rabadilla un tostón, si rebasan las 50 primaveras de existencia, déjenos decirles que están a un chirris de caer en la hipertensión o en la diabetes.
Sí, dice la medicina mexicle que las enfermedades crónicas andan gachas con los vejetes decrépitos como su servidor, tanto así, como que el 25.5 por ciento de adultos de más de medio siglo, padecemos diabetes.
Y ni qué decir de los que sufren de presión alta o hipertensión, ese anda en 41.5 por ciento en los adultos que ya pisaron los 50 años, más de cuatro de cada 10. Y ni hablemos de infartos, que esa condenada amenaza vive en cochino amasiato con la diabetes y con la hipertensión, si no se le pega a uno, se le pega al otro.
Todo lo anterior, no es Pedro nuestro, nosotros no lo inventamos, son resultados de la Encuesta Nacional sobre Salud y Envejecimiento en México (ENASEM) 2024, dados a conocer por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Y peor tantito, los enfermos crónico degenerativo (alta presión y/o Sugar Ray Leonard) hemos aumentado en cantidades galopantes, cada año.
Así que ya sábanas mi racita, si ustedes quieren disfrutar un poquitín más de sus nietos, verlos crecer a la adolescencia, si usted gustaría bailar con su nietecita en su quinceañera o llevar al mocoso al servicio militar, pues entonces cuídese.
La cosa es hacer ejercicio, no puede ser que la rodilla se le vaya pa´tras o para los lados y usted no capte la señal.
Péguele a las sentadillas y utilizando una silla dentro de su cantón, la del comedor o del escritorio, en privado, no tiene que andar dando show al aire libre. Y camínele un poco más, de perdido al Oxxo para mercarse sus “Kawasakis”, también debe de bajarle a la mitad a esas aguas frescas de lúpulo, malta y levadura.
De los frajos olvídese, nada de cigarrillos, empiece por quitarse la mitad, hasta que lo deje por completo (llevamos 9 años sin echar humo).
El ejercicio le va a dar más vida a sus años, los que le quedan, mantenerse activo no se trata solo de agregar años a su vida, sino de agregar calidad de vida a los pocos o muchos.
Su boca es la medida, no tiene que apantallar a nadie, camine un poco más, aléjese del auto para ir a la tienda cercana, a la carnicería, a comprar el periódico. Propóngaselo “a discre” para usted solo, no le tiene que decir a nadie, si acaso a su pareja y/o hijos, para que sepan dónde anda, con esas saliditas frecuentes de casa.
Dígase a usted: “empezaré con 20 u 30 minutos a golpe de calcetín, al poco tiempo se va a encariñar del poder mover el esqueleto, elevar los brazos, subir más las piernas, le sorprenderá agacharse sin tanto Pedro, le agradará su la flexibilidad y se admirará de que ya no le truena la rodilla. Al ratón vaquero va a andar la hora y se va a sentir super con madre.
Ese consejo le da su servilleta, porque somos diabéticos, sufrimos un infarto y además tenemos otros muchos piojos mentales más (así le decimos a todas las babosadas que nos invaden y nos asaltan la mente) y andamos arriba del sexto piso de existencia.
Feliz domingo para todos, que días tan agradables, vamos a aprovecharlos, la caminata no cuesta, nada más el ligero esfuerzo inicial, hasta ahí.
Llévese al compadre al parque cercano, señora, salga con su comadre a la plaza del barrio, ahí cerquita.
