Si hoy en día yo fuera estudiante de educación media superior, mi objetivo principal sería cambiar mi mentalidad y mi experiencia de aprendizaje, así como promover una comunidad más colaborativa y el trabajo en equipo, fortaleciendo las estrategias para la retención escolar, la educación integral y el desarrollo tecnológico.
Fomentaría la tutoría y el apoyo académico, y crearía redes de apoyo para analizar y atender los problemas escolares, como la reprobación, la deserción, la falta de motivación y la falta de pertinencia. Además, organizaría grupos de estudio en los que los alumnos más avanzados ayudaran a quienes presentan dificultades en materias como física, matemáticas y ciencias. Buscaría impulsar la asesoría y la tutoría entre pares para disminuir el abandono escolar y fortalecer el desempeño académico de mis compañeros.
Las instituciones de educación media superior requieren infraestructura, por lo que, fomentaría talleres de programación, creación de contenido digital y robótica, capacitando a la comunidad estudiantil para un mundo laboral cada vez más tecnológico.
También promovería la convivencia y la salud mental mediante la creación de entornos sanos y seguros, así como espacios de diálogo con libertad, sin caer en el libertinaje. Buscaría disminuir el acoso escolar y el bullying, combatir la violencia, fomentar los valores morales, impulsar actividades extracurriculares y mantener a los estudiantes alejados de los vicios.
Considero de suma importancia que los estudiantes fortalezcan su conexión con la comunidad, promoviendo actividades que den a conocer las diferentes opciones de educación técnica y superior, facilitando la transición a la educación universitaria o al ámbito laboral.
Si yo fuera estudiante de educación media superior, promovería la participación ciudadana para que los alumnos se comprometan y se conviertan en agentes de cambio dentro de su propia comunidad, llevando a cabo proyectos que impacten positivamente en su entorno.
Como estudiante, buscaría ser el mejor para garantizar mi permanencia en la escuela y motivar a otros a continuar estudiando. Además, promovería la educación integral, la investigación, la innovación y la creatividad, y fortalecería las materias de ciencias sociales y humanidades -como historia, psicología, sociología, economía y ciencias jurídicas- para incrementar mi pensamiento crítico.
Mi prioridad sería dejar de ser un simple receptor pasivo de información para convertirme en un agente activo de mi comunidad educativa y de mi propia formación. Procuraría ser más sociable, reinventarme, interactuar con mayor frecuencia con mis compañeros y maestros, no faltar a clases y desarrollar habilidades críticas y analíticas.
Si yo fuera estudiante de educación media superior, buscaría promover aprendizajes significativos para que mis compañeros adquirieran habilidades, se volvieran más competitivos en lo académico y contribuyeran a la construcción de su ser, al respeto hacia sus semejantes y al cuidado del medio ambiente.
De igual manera, motivaría a mis compañeros a continuar con sus estudios, ya que la escuela, además de ser un templo del saber, es un medio de movilidad económica en el que se invierten tiempo y esfuerzo para alcanzar los objetivos trazados. También promovería la comprensión de la importancia de la interacción social y afectiva entre estudiantes, docentes y la normatividad institucional.
Sin embargo, no soy estudiante; actualmente soy docente de educación media superior, y desde esta labor asumo el compromiso de impulsar, desde el aula, una educación integral basada en el acompañamiento académico, el aprendizaje colaborativo, la innovación, la formación en valores y la creación de entornos escolares sanos que motiven a los estudiantes a permanecer en la escuela y a convertirse en agentes de cambio en su comunidad.
