OPINIÓN

Tiempo de mujeres

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El Día Internacional de la Mujer no debe entenderse como una fecha de celebración o felicitaciones para las mujeres, sino más bien como una fecha de conmemoración de las luchas de las mujeres para alcanzar equidad de oportunidades frente al hombre.

Fue en el año de 1975 cuando en el marco del Año Internacional de la Mujer, la Asamblea General de la ONU conmemoró por primera vez el Día Internacional de la Mujer un 8 de marzo. Desde entonces, una cascada de acuerdos internacionales generadores de leyes nacionales para ejecutarlos, no han logrado evitar que en prácticamente todos los rincones del planeta siga existiendo violencia y discriminación contra las mujeres.

La discriminación de la mujer no es un asunto de nacionalidad, etnia o clase social, es un problema de género. La cruda realidad es que, a lo largo de la historia, a la mujer se le ha discriminado por el simple hecho de ser mujer.

En nuestras sociedades hay un problema estructural que comienza con la cultura machista y el lenguaje heredados de modos de vida patriarcales, el cual no se ha atacado a fondo.  El lenguaje es parte intrínseca de una cultura de subordinación en la cual la mujer se concebía como una pieza de ornamento, relegada a funciones de ama de casa, sin posibilidades de un desarrollo profesional que le permitiera alcanzar una vida exitosa a partir de su inteligencia y su talento.

Para visibilizar las luchas reivindicadoras de derechos de las mujeres trabajadoras, Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza fueron los primeros países en conmemorar el Día Internacional de la Mujer en 1911.

La lucha por la equidad de género debe incluir acciones que den visibilidad a la mujer, empezando por el uso de un lenguaje incluyente. Nuestro lenguaje está en sincronía con sociedades machistas que se justificaban en la era del hombre de las cavernas porque estaba de por medio la supervivencia de clanes y tribus, pero está fuera de lugar en la civilización de nuestros días. El lenguaje que incluye a la mujer como protagonista de su realidad, al visibilizarla, contribuye a sacarla de las sombras en que ha vivido por generaciones.

Al usar lenguaje incluyente, se reconoce a la mujer como protagonista junto al hombre, lo cual es un paso esencial hacia la igualdad de género. 

Cuando ya dejamos atrás el primer cuarto del siglo XXI, no podemos seguir tolerando que las mujeres sigan enfrentando discriminación, peligros y abusos, lo cual es una llamada urgente de que debemos poner mayor atención a la educación y a la reafirmación de valores que desbrocen el camino hacia la igualdad de género. Ningún ser humano nace perverso, es su entorno lo que va forjando su conciencia social. Por eso los abusos contra mujeres ocurren en todos los países y en todas las clases sociales sin excepción.

El Día Internacional de la Mujer es una fecha para recordarnos las luchas que las mujeres asalariadas y no asalariadas realizan por sus derechos diariamente en todo el mundo.

El costo económico por la discriminación y la violencia contra las mujeres es muy alto. La falta de oportunidades impide que muchas  puedan tener retribuciones monetarias por el trabajo que realizan, lo cual a su vez perpetúa el círculo vicioso de la dependencia del hombre. La mujer que no tiene acceso al trabajo acorde a sus capacidades, enfrenta una barrera a su desarrollo educativo y profesional. La inequidad de género no sólo es un acto discriminatorio contra la mujer, también impide que ésta contribuya a la generación de riqueza y al crecimiento de las economías de los lugares donde residen.

Para extirpar el cáncer de la inequidad de género que violenta y discrimina a la mujer, es indispensable su empoderamiento. Los hombres, debemos reconocerlo, hemos fracasado en esa tarea. Por eso, es necesario que sean las mujeres, quienes, desde posiciones de poder en todos los ámbitos de la sociedad, sean las protagonistas de ese cambio indispensable para avanzar hacia una nueva era de nuestra civilización; es tiempo de mujeres.

Para visibilizar a la mujer, el Consulado General de México en alianza con el Consulado General de Estados Unidos en Nuevo Laredo y las alcaldías de Laredo y Nuevo Laredo, llevará a cabo la tradicional marcha binacional de mujeres de ambos lados de la frontera, quienes la mañana del viernes 6 de marzo se encontrarán a la mitad del puente internacional Puerta de las Américas para darse un abrazo e intercambiar una rosa.

Posteriormente a las 18:00 horas, inauguraremos en el Instituto Cultural Mexicano de Laredo la exposición “Mujeres en la Frontera” con pinturas y fotografías de talentos de los Dos Laredos. La entrada es gratuita. Los invitamos a que nos acompañen.

*Cónsul General de México en Laredo, Texas.