ESTE FIN DE SEMANA, Nuevo Laredo despidió a don Luis Viñals Contreras, empresario y figura ampliamente reconocida en la vida social y deportiva de la ciudad, cuya trayectoria dejó una huella significativa en la historia local.
Entre sus obras más destacadas se encuentra la construcción del Hipódromo Galgódromo, un proyecto emblemático que proyectó a Nuevo Laredo a nivel nacional e internacional, especialmente en el ámbito del deporte ecuestre y el entretenimiento. Esta iniciativa marcó una etapa de impulso y visión para la ciudad, consolidándolo como un promotor del desarrollo y la competitividad fronteriza.
Además de su faceta empresarial, Viñals fue periodista deportivo, actividad desde la cual fortaleció su vínculo con la comunidad y el ámbito deportivo, contribuyendo a la difusión y crecimiento de esta área en la región.
Más allá de sus logros, su figura queda como parte de la identidad de Nuevo Laredo: un hombre que apostó por la ciudad y que hoy es recordado como uno de sus referentes.
POR DÉCADAS, el transporte público en las ciudades fronterizas ha sido un nudo difícil de desatar: rutas ineficientes, tiempos de espera inciertos y, sobre todo, una sensación de vulnerabilidad para quienes dependen de él.
En Nuevo Laredo, una propuesta para solucionar o aliviar esta problemática llegó de donde emana el verdadero potencial de nuestra región: de la creatividad y el compromiso social de los estudiantes del Instituto Tecnológico de Nuevo Laredo.
Lo que estos alumnos de Ingeniería están logrando al desarrollar una aplicación de geolocalización es, en esencia, tecnología con rostro humano. No se trata simplemente de un mapa con puntos moviéndose en una pantalla; es una herramienta de seguridad preventiva. Al permitir que un estudiante sepa exactamente cuándo pasará su unidad, están reduciendo el tiempo de exposición en paradas que, en horarios nocturnos o en zonas aisladas, pueden representar un riesgo. Están usando el código y los algoritmos para cuidar a sus compañeros.
Uno de los puntos más brillantes de este proyecto —y que merece el aplauso de toda la ciudadanía— es la visión de utilizar la estadística real. Por años, las frecuencias de los camiones se han decidido por “usos y costumbres”. Hoy, gracias al talento del “Tec”, la Delegación de Transporte Público tendrá datos duros sobre demanda, horarios pico y cuellos de botella. Esto es el primer paso real hacia una Smart City (Ciudad Inteligente), donde la ciudad se adapta a las necesidades del ciudadano y no al revés.
La intención de expandir este sistema a otras universidades como la UAT, TecMilenio e ICEST es la ruta correcta hacia una modernización integral que Nuevo Laredo lleva años esperando.
