ECONOMÍA PARA TODOS

La inflación de la primera semana de marzo

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Escrito en OPINIÓN el

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer el índice nacional de precios al consumidor (INPC), instrumento que sirve para medir la variación, generalmente aumento, en los precios de la economía mexicana, dando como resultado un incremento en lo que se paga, de manera general, por las mercancías del 4.63 por ciento comparando el mes de marzo del 2025 con el actual.

Es decir que los precios aumentaron 4.63 por ciento en un año, porcentaje muy superior al estimado por el Banco de México, institución que tenía una estimación del 3 por ciento para el aumento de los precios.

Al comparar los precios de la última quincena de febrero con los de la primera de marzo, se observa un aumento del 0.97 por ciento. Este incremento en los precios, la anual y quincenal, han sido las más altas que ha experimentado los bolsillos de los mexicanos en la década más reciente.

Pero ¿cómo mide el INEGI el aumento del precio o la inflación?, los cambios en los precios son calculados por el índice nacional de precios al consumidor, en el cual se incluye una canasta básica de 292 mercancías y servicios, cuyos precios se censan en 55 ciudades a los largo y ancho del país. Entre los productos, cuyo precio se evalúan, se encuentran la carne, el frijol, el papel sanitario, la educación, el transporte, tabaco, bebidas y mucho más. A todos estos productos, a los 270, se le asigna una ponderación, para que el cambio de su precio “especifico” afecte lo “justo” en el INPC.

El problema del aumento en el precio de los productos, inflación le llamamos los economistas, en primera instancia es el consumo de las familias, ya que ahora tendrán que gastar más dinero para adquirir lo mismo o bien, dejar de consumir en caso de que su ingreso no se lo permita. Sin embargo, hay otros efectos negativos colaterales como lo es la incertidumbre en la inversión, la generación de una mayor desigualdad y si fuera poco la expectativa del aumento en las tasas de interés, para que con esta última herramienta mencionada se pueda controlar el consumo y así frenar la inflación.

Bien lo dijo Georg Christoph Lichtenberg, escritor alemán quien además de decir: “Doy gracias a Dios mil veces por permitirme ser ateo”, aseguro que: “La inflación es como el pecado; cada gobierno la denuncia, pero cada gobierno la practica”, a dicha cita célebre le incluiría pero la penitencia la pagamos los ciudadanos.