SELVA URBANA

¿Qué se nos murió?

Escrito en OPINIÓN el

¿Qué matamos nosotros, que ahora para muchos, la vida no vale nada y la quitan sin mediar algo importante, así sea de un alumno a un profesor? ¿Y qué se nos murió a otros muchos que no nos mueve un asesinato de un estudiante, de una maestra, o dos, o un compañero de clases?

¿Sí lo han notado? ¿Verdad? La violencia en las escuelas del país raya en grados muy alarmantes, varios casos de niños matando maestras, o a compañeritos, padres peleándose en jardines de niños por bobadas, mamás desgreñándose en escuelas primarias por puras estupideces.

México se está desbordando para mal y eso está ocurriendo en sitios sagrados como son los templos del saber, las catedrales del aprendizaje, en los partenones erigidos para la enseñanza, la buena, no la mala.

¿Eso se está inculcando (la violencia)? ¿Eso se está aprendiendo frente al pizarrón (el ataque letal)?

Lo dicen las crecientes acciones fatales, esas que lamentablemente cada vez más, ocurren con escandalosa simpleza y tanta frecuencia.

Las nuevas generaciones están poniendo en práctica todo lo que aprenden de los adultos, pero al parecer lo están llevando más allá, mucho más que las personas mayores.

Todo esto de lo sucedido a últimas fechas nos dice que para los menores no hay límites, cero miramientos, ninguna contemplación o titubeo.

Los gobiernos, ahora y solo ahora, están luchando contra el negativo y pésimo statu quo del país, donde la vida parece que para muchos ya no tiene ni valor.

Pero los tres niveles de gobierno de hoy, están a contra reloj y no logran hacer mucho, porque durante décadas -finales del siglo pasado y el primer cuarto de este- las administraciones federales, estatales o municipales, simplemente nunca hicieron nada, dejaron crecer ese cáncer social, la falta de respeto por la vida, eso se ha enquistado severamente.

No nos cabe en la cabeza, quisiéramos estar un solo instante en la de este chico de Lázaro Cárdenas, Michoacán, que llevó un fusil de guerra a una escuela, un arma de las llamadas “Mata Policías” porque el calibre 5.56 es de las que atraviesan los chalecos anti balas de los agentes de la ley.

Y sin más ¡disparó! Hasta a matar a dos inofensivas profesoras, porque estas “cometieron el crimen” de no dejarlo entrar a clases por llegar tarde. ¡Y el tipito ya llevaba el potente rifle y las asesinas intenciones!

¿Qué pensaría, que quitar vidas no le iba a traer problemas? ¿Es consumo de drogas? ¿Es lavado de cerebro?

La gente normal no alcanza a entender hechos como este.

En octubre pasado en una escuela de Oaxaca, un alumno de preparatoria mató a balazos a su profesora de psicología, por una calificación que no le gustó. En julio, en Tlaxcala, un maestro de la Universidad Tecnológica desapareció, después de reunirse con un alumno, Días después fue hallado su cadáver.

En marzo en una escuela CCH de la UNAM en Naucalpan, un chico de 16 años apuñaló en el cuello y brazos a su maestro; el menor dijo que el profesor lo humillaba mucho, imaginamos -sin justificarlo- que frente al alumnado. En septiembre pasado, en Altamira, Tamaulipas, unos alumnos de preparatoria vapulearon al director del plantel.

En 2024 dos alumnos de un Telebachillerato, secuestraron y mataron a su profesor, su cuerpo lo arrojaron al río en Álamo, Veracruz. En el Cecyt de Mexicali, una chica de 15 años apuñaló cuatro veces por la espalda a su maestra. Y hay muchos ejemplos más.

¿A dónde va a parar todo esto? ¿Qué hay que hacer? ¿No se está preparando nada?

Ahí se la dejamos, ojalá que se haga algo en todo el país, que se actúe de inmediato y contundentemente.

No nos sobra ningún maestro, ni tampoco uno solo de los alumnos, ni queremos vidas juveniles desperdiciadas por haber quitado otras, las de sus docentes.

¿Está mal la educación en el país? ¡Claro que sí! Hemos caído -hablando de enseñanza y de aprendizaje- bastante en las evaluaciones internacionales. Pero hasta ese fondo queremos llegar, más no al de los de más asesinatos dentro o fuera de las escuelas, en torno a la misma, porque esa ya es otra calificación, muy reprobatoria. Los gobiernos tienen la palabra, el tejido social está muy rasgado, esperamos que surtan efecto pronto, las acciones para atender las causas.

En Nuevo Laredo, los tres niveles de gobierno sí están haciendo mucho al respecto, es ejemplar el apoyo al renglón educativo, al deportivo y al cultural, que tienen que ver con los chicos, en verdad que sí.

Sinceramente lo que pasa aquí, lo que se hace en el municipio, es ejemplar, digno de tomar en cuenta por otros ayuntamientos del estado y del país.

El dinero y la acción de gobierno no se debe escatimar, afortunadamente aquí no sucede.

Feliz domingo para todos, hubo lluvia muy ligerita, pero sólo en algunas partes, pero ¡ah que buen clima tenemos! Gozamos de una temperatura envidiable, ojalá que se vinieran las aguas, el pueblo las requiere y los hatos ganaderos también. Igual diríamos que los campesinos, pero aquí no se siembra ni la discordia.

Necesitamos unas buenas lluvias, así que ¡vénganse bien bañadas! Aunque marzo y abril no sean lluviosos, no como mayo y septiembre.