Pues le cayeron a las oficinas de Henry Cuéllar para dejarle en claro que eso de haber votado a favor de darle más billete al ICE y en general fondos para que sigan haciendo redadas y todas esas acciones en contra de la comunidad migrante en Estados Unidos.
Claro, ese plano legislativo es un poco más complejo, pero a grandes rasgos, es como se traduce su postura, y siendo hispano, para muchos es prácticamente una traición a la comunidad que debe representar.
Con pancartas que hacían referencias a retirarle los fondos hasta abolir a esa corporación que se está perfilando para pasar a la historia con connotaciones muy negativas, prácticamente con sangre en las manos, además de que parecen estarle costando la aprobación a Trump.
Respecto a Henry, queda claro que cuando Trump lo indultó de los cargos que eran graves, tenía en mente que se cambiara al lado republicano de la fuerza, pues a pesar de ser hispano y demócrata, sus posturas no van a favor de los ideales del partido o corriente a la que dice pertenecer.
Ahora su imagen está muy desgastada por las acusaciones y proceso legal que enfrentaba antes del indulto, pero se agudizaron con su hermano Martín, el sheriff que también está emproblemado con la ley y que juntos parecen haber acaparado por muchos años, dos puestos que hoy en día se ven muy comprometidos.
Algunos aseguran que podría ser el fin de su paso por la función pública, pues incluso personajes como Tano Tijerina describen a los Cuéllar, como un sindicato criminal familiar, y por la exposición que han tenido en las últimas semanas, convencer a los votantes de que merecen permanecer en esos puestos de elección popular, puede ser muy complejo y, sobre todo, aprovechado por contrincantes a quienes esto se presenta como una oportunidad para reemplazarlos.
