PASADIZO SECRETO

Cuotas escolares, la otra ‘educación’

Escrito en OPINIÓN el

Como difícil de creer se puede tomar lo que está sucediendo otra vez en los centros escolares públicos de esta localidad, al comprobarse esa clara imposición de cobros por impartir enseñanza, provocando con esto que ya sean las cuotas escolares la otra “educación”.

Al encaminar sobre todo a los padres y madres de esos alumnos y alumnas a ese “cargo” adicional, sin considerar que esto permea en todos los aspectos y de una forma dura en la economía individual de cada familia, al saberse que en México la educación básica aún sigue siendo gratuita en este tipo de instituciones.

Triste es reconocer que en este tipo de acciones claramente se ve que la indisciplina, la falta de educación, así como esa degradación de valores emanan de quienes en teoría son los que deben de ejemplificar con correctas acciones todos sus actos.

Pues al estar al frente de un grupo escolar, bajo la responsabilidad de una dirección escolar, permite entender que efectivamente ahí están por su capacidad académica, por lo que el respeto y la admiración será siempre ese gesto diario recibido de la propia comunidad. Ante estos casos, queda claro que la falta de una aportación económica de un padre o madre de familia para con la escuela por lo regular altera los ánimos.

Entonces y ante estas actitudes, bueno sería que en las juntas de padres de familia y cuando se toquen los puntos de aportaciones o cuotas escolares y repasar lo que provoca, de cómo lesiona a la economía de las familias, el considerar la posibilidad de erradicar y de tajo este tipo de prácticas por algo mucho más adaptable, accesible al padre o madre trabajadora ya debe ser.

Cierto es que la mayoría o si no es que todos las instituciones educativas reciben del gobierno participaciones para sus necesidades, pero cierto es también que nunca un padre o una madre se ha negado a colaborar, claro cuando se le solicita de una forma cordial y voluntaria, no casi obligándolo, amenazándolo o condicionándolo.

Queda en las autoridades educativas el ya retomar este tema si es posible una y otra vez, así les quede claro a los directivos de los distintos planteles educativos que siguen con estas añejas costumbres, prácticas en este tipo de actividades.

Entendiendo con esto que no se trata de darle la razón a los directivos del plantel ante sus necesidades, o a los padres de familia ante sus negaciones, pues cierto es que, si se llegó a un acuerdo de aportación de cuotas, debe estipularse en la misma un acto de defensa para los padres de familia, así no sea tomado esto como una obligación, sino más bien como parte de una aportación voluntaria, sin represalias ni rencores.

Pero y como una forma de erradicar las cuotas escolares en verdad sería de admiración y respeto para aquellos directivos escolares que ideen un modelo de participación realmente efectivo, que no genere conflictos.

Entendible es que las necesidades básicas de una escuela pública son la luz, el agua que seguramente son a cargo de gobiernos municipales, estatales o federales por lo que no generan gastos, pero ya no necesario es el teléfono fijo por lo que ese contrato se debe de anular.

El mantenimiento escolar, su mano de obra recae en el conserje que regularmente tiene plaza o es soportado por la autoridad municipal, y si de insumos se trata para el mantenimiento o pintura del plantel, con certeza que a petición de la dirección escolar cada grupo aportaría pintura, papel sanitario, jabones, tinas, trapeadores, escobas, jergas en fin todo lo relacionado a la limpieza, generando y con buen orden hasta un almacén surtido para todo el año escolar.

Y para cuando sufra algún daño el plantel, como cristales, mesabancos, puertas, instalaciones deportivas entre muchos otros, esa aportación solicitada y repartida entre todos los alumnos bastara para no actuar por esto de una forma drástica.

Si llegasen a faltar enseres como para sacar copias para exámenes, material educativo o para los maestros, el pedir participaciones mínimas y esporádicas de los que puedan, será un buen punto para no dañar la economía de los padres o tutores.

Debe entenderse que el gasto debe ser repartido entre todos, pues unos de momento si pueden y lo que no para la próxima quizás sí, entonces el mensaje para todo maestro, maestra o directivos es el que ya cambien de actitudes, que se actualicen a la vida moderna, que generen nuevas estrategias, tomar ya y como tarea el dejar de monetizar las escuelas.