COMPARTIENDO OPINIONES

Ana Alonso

Escrito en OPINIÓN el

Hay historias que merecen ser contadas y aplicadas en nuestras vidas.

Anoto la crónica de la atleta Ana Alonso, competidora de España, quien logró obtener una medalla de bronce.

Esto puede parecernos normal, pero en una atleta que fue atropellada en octubre pasado y correr el riesgo de no volver a caminar, no se dio por vencida logrando obtener un lugar en los juegos olímpicos de Milán y hasta obtener una medalla.

Un periódico español hizo al respecto, la siguiente crónica: “La historia de Ana Alonso en estos Juegos de 2026 deja una lección de superación personal muy clara. La esquiadora granadina ha pasado meses de mucha dureza, trabajando en silencio mientras la mayoría la daba por descartada. Estar presente en Milano Cortina ya era un premio, pero volver con una medalla olímpica la sitúa en la historia del deporte español. Su medalla se suma a los éxitos de una delegación que está viviendo sus mejores días en la nieve italiana”.

“Cuando tuve el accidente me dije ‘no voy a cambiar mis objetivos, voy a luchar por la medalla’ y me miraban como si estuviera loca. Y al final tengo la medalla. No puedo estar más feliz”, sentencia. Ahora, con el bronce en el pecho, Ana puede mirar atrás y sonreír. Su decisión de no rendirse y de buscar una alternativa a la cirugía le ha dado el mayor éxito de su carrera profesional. La granadina vuelve a casa como una ganadora, habiendo demostrado que la voluntad puede ser más fuerte que cualquier lesión. Su victoria es el triunfo de una deportista que decidió confiar en su instinto cuando el resto del mundo le decía que lo que intentaba era una locura.”

Hasta aquí lo que escribe el periódico, dejando un ejemplo, no solamente para los españoles sino para nosotros, donde solemos culpar a ciertos políticos de todas nuestras desgracias. ¡Por supuesto que tenemos derecho a discrepar, de protestar! De ahí la protesta que se realizaron en la ceremonia del abrazo, que mostraban el rechazo de la política migratoria en Estados Unidos, como los principales culpables de nuestras desgracias fueron los extranjeros. ¡Muchas cosas dejaron de hacerse en nuestro país (tanto en lo personal como en lo social) para llegar a situaciones tan lamentables! Y vemos el ejemplo de esta atleta que no se ha quedado en el argumento fácil de renegar, sino de buscar soluciones reales. El hecho de que esta atleta lograra una medalla, la hizo visible. Son innumerables las personas que, silenciosamente y sin reconocimiento, no se detienen en buscar en otros los culpables de sus fracasos que, en la mayoría de los casos, no ocurren por casualidad, sino por lo que dejamos de hacer.

“Ciertamente, el pecado es personal, pero toma forma en los entornos reales y virtuales que frecuentamos, en las actitudes con las que nos condicionamos mutuamente, no pocas veces dentro de verdaderas “estructuras de pecado” de orden económico, cultural, político e incluso religioso. Oponer el Dios vivo a la idolatría —nos enseña la Escritura— significa usar la libertad y reencontrarla a través de un éxodo, de un camino. Ya no paralizados, rígidos, seguros en nuestras posiciones, sino reunidos para ponerse en movimiento y cambiar. Qué raro es encontrar adultos que se arrepienten, personas, empresas e instituciones que admiten haber cometido un error.”, expresó el Papa el pasado miércoles de ceniza, en un mensaje que no se reduce a un día, sino que debería de ser el trabajo permanente que tanto creyentes, como personas de buena voluntad, tenemos que ser congruentes, en una vida donde la resignación o el pesimismo, no harán por nosotros otra cosa que cerrarnos las puertas hacia una vida digna de ser vivida. Pero en ello, como siempre, usted tiene la última palabra.

padreleonardo@hotmail,com